Ciudad de México — La automotriz Toyota trasladará la producción de la camioneta pickup Tacoma de una de sus plantas en México a Estados Unidos como parte de una inversión de US$3.600 millones para ampliar su planta en San Antonio, Texas.
El traslado de producción del vehículo de la planta en Baja California, México, al complejo de Texas ocurrirá en un periodo aproximado de cuatro años, dijo la empresa en un comunicado.
“La continua inversión de Toyota en Norteamérica es una muestra de nuestra confianza en la fuerza laboral, la innovación y el potencial de crecimiento a largo plazo de la región”, dijo el presidente y CEO de Toyota Motor North America, Ted Ogawa, en el comunicado. “Al ampliar nuestra planta de San Antonio, reforzamos nuestro compromiso con la manufactura estadounidense”.
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La inversión contempla la construcción de una segunda línea de ensamblaje que duplicará el tamaño de la planta Toyota Texas y creará 2.000 nuevos empleos.
La Secretaría de Economía dijo en un comunicado el martes que Toyota le comunicó la decisión en días pasados, atribuyéndola a un proceso de reestructuración de sus operaciones globales.
La dependencia dijo que la automotriz mantendrá la planta en Guanajuato, la cual emplea a 2.800 trabajadores, y que Toyota “continúa en análisis del futuro que tendrá la planta a partir de 2030”.
Cuestionada sobre si habría mayores afectaciones por el movimiento en su conferencia matutina el martes, Sheinbaum dijo que están hablando con Toyota para ver cómo se dará el proceso de traslado y que buscarán las mejores condiciones para los trabajadores.
Aranceles
Toyota dijo en el comunicado del lunes que se mantiene comprometida con sus operaciones a lo largo de Estados Unidos, México y de Canadá y pidió una rápida resolución del T-MEC, “para hacer a la región de Norteamérica globalmente competitiva”.
La semana pasada, Estados Unidos comunicó a sus socios en el acuerdo trilateral que no renovaría el T-MEC “en su forma actual”, optando por revisiones anuales durante la vigencia del tratado, que culmina en 2036.
Actualmente México paga aranceles que el Gobierno de Trump impuso bajo la Sección 232 a las importaciones de acero y aluminio, así como a los vehículos, donde las automotrices que producen en plantas mexicanas y exportan a EE.UU. bajo el T-MEC pueden descontar el contenido estadounidense.
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Toyota dijo que en el año fiscal 2026 tuvo un impacto de US$1,38 billones de yenes (alrededor de US$8.500 millones) por los aranceles estadounidenses.
El presidente Donald Trump dijo que la decisión de la compañía era una prueba del funcionamiento de su política arancelaria.
“Toyota se mudará de México a Estados Unidos (¡Texas!). Un gran logro. ¡Los aranceles funcionan!”, escribió el mandatario en su cuenta de Truth.
En noviembre de 2025, Toyota se comprometió a invertir hasta US$10.000 millones en los próximos cinco años para impulsar sus operaciones en ese país, luego de que el presidente Trump dijo que la automotriz con sede en Japón planeaba realizar una inversión en EE.UU.
Esta historia se actualizó el 7 de julio a lo largo del texto con información del Gobierno de México y la publicación del presidente Donald Trump.













