Bloomberg Línea — Las acciones en Estados Unidos cerraron nuevamente a la baja el martes, en una sesión marcada por el fuerte repunte de los rendimientos de los bonos del Tesoro, el encarecimiento del petróleo por la guerra con Irán y el creciente temor de que la Reserva Federal pueda verse obligada a subir las tasas de interés en lugar de recortarlas este año.
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El S&P 500 sumó tres días a la baja y completó así su racha negativa más prolongada desde finales de marzo, mientras los inversionistas comenzaron a cuestionar si el rally impulsado por la inteligencia artificial y las tecnológicas ha llegado demasiado lejos en un entorno de inflación persistente y costos financieros crecientes.
La presión vino principalmente desde el mercado de deuda. El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 30 años alcanzó 5,19%, su nivel más alto desde 2007, en medio de una venta global de bonos que refleja la preocupación de los inversionistas por el impacto inflacionario del conflicto en Medio Oriente y por el deterioro de las cuentas fiscales estadounidenses.
El movimiento elevó las dudas sobre la capacidad de la economía para sostener el actual nivel de valuaciones bursátiles. Matt Maley, estratega de Miller Tabak, advirtió que “el problema del aumento de los rendimientos sigue siendo algo que podría crear dificultades para el costoso mercado accionario actual”.

A su vez, Ajay Rajadhyaksha, presidente global de research de Barclays, señaló que “con la deuda creciendo más rápido que la economía, perfiles inflacionarios empeorando y sin voluntad política de reforma fiscal, hay pocas razones para asumir duración en la parte larga de la curva”.
El avance de los rendimientos también golpeó a los sectores más sensibles a tasas de interés elevadas, especialmente las compañías de menor capitalización y las tecnológicas. El Russell 2000 acumuló una caída superior a 4% en tres jornadas, mientras que el Nasdaq 100 y el S&P 500 retrocedieron pese a un rebote parcial de los fabricantes de chips al final de la sesión.
La volatilidad en el sector de semiconductores volvió a ocupar el centro de atención luego de que una encuesta de Bank of America (BAC) mostrara que los gestores de fondos aumentaron sus posiciones en acciones al mayor ritmo registrado y que 73% de los encuestados mantiene posiciones largas en empresas de chips, considerada actualmente la operación más saturada del mercado.
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Michael Hartnett, estratega de BofA, indicó que la exposición accionaria está cerca de activar una señal de venta.
En ese contexto, los resultados de Nvidia (NVDA), previstos para el miércoles tras el cierre del mercado, se convirtieron en un evento clave para Wall Street.
Paul Stanley, director de inversiones de Granite Bay Wealth Management, afirmó que los inversionistas necesitan confirmación de que “la historia de la inteligencia artificial sigue viva y que la compañía genera suficiente crecimiento de ingresos para justificar su elevada valuación”.

La tensión geopolítica siguió dominando el sentimiento del mercado. El presidente Donald Trump volvió a amenazar con reanudar ataques contra Irán si no se alcanza un acuerdo de paz, aunque el mercado petrolero reaccionó con cautela después de varias amenazas similares que finalmente no se concretaron.
El West Texas Intermediate cerró cerca de US$104 por barril y el Brent terminó en US$111, todavía más de 50% arriba desde el inicio del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán.
Las negociaciones para reabrir el estrecho de Ormuz siguen siendo determinantes para los precios energéticos. La OTAN evalúa apoyar el tránsito marítimo si la vía no reabre antes de julio, mientras persisten interrupciones en las exportaciones iraníes.
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Bjarne Schieldrop, analista de materias primas de SEB, sostuvo que las declaraciones de Trump tienen cada vez menos impacto sobre los precios “a menos que estén respaldadas por hechos”.
El encarecimiento de la energía también provocó movimientos importantes en otros activos. El oro cayó hasta 2,2% durante la jornada y acumula una pérdida cercana a 15% desde el inicio del conflicto, afectado por el aumento de los rendimientos reales y por las expectativas de tasas más altas.
La plata también retrocedió con fuerza, en otra señal del deterioro del apetito por activos considerados refugio.

La atención del mercado también se concentró en la transición dentro de la Reserva Federal. Kevin Warsh asumirá esta semana como nuevo presidente del banco central estadounidense en un momento particularmente complejo, con inflación repuntando, un mercado laboral todavía resistente y crecientes presiones desde la Casa Blanca para reducir tasas.
Sin embargo, varios funcionarios de la Fed comenzaron a mostrar una postura más dura frente a la inflación y algunos consideran incluso que el próximo movimiento podría ser un aumento de tasas.
Fuera de Estados Unidos, Japón también se mantuvo bajo presión. La ministra de Finanzas, Satsuki Katayama, reiteró que el gobierno está preparado para intervenir en el mercado cambiario para frenar la debilidad del yen, mientras aumentan las apuestas de que el Banco de Japón subirá tasas en junio ante el impacto inflacionario de la guerra y el aumento de costos energéticos.
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Con los rendimientos del Tesoro en máximos de casi dos décadas, el petróleo todavía por encima de US$100 y crecientes dudas sobre la trayectoria de la Fed, los inversionistas se preparan para una semana decisiva marcada por los resultados de Nvidia, las minutas de la Reserva Federal y cualquier señal adicional sobre la evolución del conflicto en Medio Oriente.
¿Cómo va el dólar hoy en América Latina?
El dólar mantiene un sesgo alcista en medio de la volatilidad del mercado de bonos del Tesoro estadounidense, en un contexto en el que el empinamiento bajista de la curva está siendo impulsado por temores inflacionarios más que por preocupaciones fiscales, señaló Francesco Pesole, analista de ING.
Según el estratega, a diferencia de lo ocurrido en 2025, este movimiento resulta favorable para la divisa estadounidense. Pesole indicó que, con una agenda de datos económicos más ligera en Estados Unidos, el próximo catalizador para los mercados de renta fija y divisas probablemente provendrá de Medio Oriente.

En medio de ese contexto, las monedas de América Latina tienen un desempeño mixto. El peso colombiano (USDCOP) subió, mientras que el real brasileño (USDBRL), el peso mexicano (USDMXN), el chileno (USDCLP) y el argentino (USDARS) cayeron, al igual que el sol peruano (USDPEN).
Las divisas de la región continúan operando dentro de rangos acotados en un entorno dominado por el apetito global por el riesgo, la evolución de los precios del petróleo y el comportamiento de las tasas internacionales, señaló el equipo de estrategia FX de BBVA.
Las noticias corporativas del día:
- Home Depot (HD) reportó un aumento de apenas 0,6% en ventas comparables durante el trimestre finalizado el 3 de mayo, por debajo de las expectativas del mercado, en medio de una débil recuperación del sector inmobiliario en Estados Unidos y altas tasas de interés que frenan proyectos de remodelación. La compañía señaló que los consumidores aplazan grandes reformas por la incertidumbre económica y el encarecimiento de hipotecas y combustible tras la guerra con Irán.
- Ryanair Holdings advirtió que varias aerolíneas europeas podrían quebrar si la guerra con Irán mantiene restringido el estrecho de Ormuz y dispara los precios del combustible hasta noviembre. El CEO Michael O’Leary señaló que compañías como Wizz Air Holdings y Air Baltic enfrentan mayores riesgos financieros, pese a que esta última recibió un préstamo estatal de US$35 millones para estabilizar sus operaciones durante el verano.
ASÍ SE HAN COMPORTADO LAS ACCIONES DE TARGET
- Las acciones de Target (TGT) suben 26% en 2026 y se encaminan a su primer avance anual en cinco años, impulsadas por la confianza de los inversionistas en el plan de recuperación liderado por su nuevo CEO Michael Fiddelke, aunque el mercado elevó las expectativas antes de sus resultados trimestrales del miércoles. Los analistas aumentaron en 5,7% sus previsiones de ganancias por acción y en 1,2% las de ingresos para el primer trimestre.
- Nissan Motor evalúa exportar vehículos eléctricos fabricados en China junto a Dongfeng Motor Group hacia Canadá, tras la decisión del gobierno canadiense de permitir la entrada de hasta 49.000 autos eléctricos chinos al año. La automotriz japonesa busca aprovechar los menores costos de producción y la rápida innovación china para expandir ventas en mercados como Brasil, México y potencialmente Canadá.













