Crisis en financieras no bancarias: ¿cuestión de gobernanza?

Las sofomes no reguladas desarrollan procesos que ayudan a que los inversionistas mantengan la confianza en el sector

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Ciudad de México — El incumplimiento y los juicios legales en los que han caído algunas financieras no bancarias en México, han llevado a algunas empresas del ramo a resaltar sus mecanismos de gobierno corporativo para fortalecer la confianza de los inversionistas y otros grupos de interés.

Empresas como Engen Capital o Mexarrend, comercialmente conocida como Tangelo, señalaron a Bloomberg Línea la importancia del gobierno corporativo en medio de la incertidumbre, creada ante los incumplimientos de Crédito Real y Unifin.

¿Cómo mantener la confianza de los inversionistas en medio de la crisis?

Para Engen Capital, una arrendadora enfocada en empresas pequeñas y medianas, la clave de la confianza está en el gobierno corporativo, pero también para el caso de financieras no bancarias en la ecuación influyen la gestión del negocio, la calidad de la cartera y el respaldo de los financiamientos que se otorgan con activos.

“Es una combinación de gobierno corporativo, management y calidad de la cartera y una cuarta es que somos una empresa que otorga crédito con respaldo de activos y tenemos calidad de activos”

CEO de Engen Capital, Juan Pablo Loperena.

Para Engen, contar con un gobierno corporativo considera el involucramiento de comités en las decisiones de solicitud de préstamos, pero también la participación de órganos colegiados al momento de definir a quién serán entregados los financiamientos.

“Cada comité tiene cierto nivel de autorización. Hay una disciplina total y un monitoreo mensual de todo el comportamiento de nuestros clientes de acuerdo a sus utilidades, planes esperados, pagos y cuando viene una solicitud viene un análisis profundo del cliente e incluye cuánto le deben, anti lavado de dinero”, dijo Loperena.

Las decisiones colegiadas también son clave para Mexarrend, una de las financieras que recientemente obtuvo un financiamiento, a pesar de la incertidumbre y la baja en su calificación crediticia. La compañía señala que su gobierno corporativo ha sido un factor para brindar certidumbre, así como la transparencia.

“Una comunicación efectiva con los inversionistas, con los acreedores, donde la consistencia de la información está en el centro de lo que haces, eso el mercado lo valora”, dijo Alejandro Monzó, director ejecutivo de Mexarrend.

El directivo señaló que entre sus prácticas se encuentra la baja concentración del capital accionario de la compañía en pocas manos, la participación de miembros independientes del Consejo de Administración, y las decisiones colegiadas.

Directivos como el director de finanzas y el de cumplimiento reportan tanto al director general de la empresa como a comités dentro del Consejo de Administración.

Mexarrend tendrá la prueba de fuego el 11 de octubre, cuando deberá afrontar un vencimiento de US$30 millones.

¿Qué es la gobernanza corporativa y por qué es importante para los inversionistas?

Al igual que los Gobiernos en el caso de los países, las empresas cuentan con un sistema de distribución de poderes, pesos y contrapesos, para regular su actuar frente a los intereses de accionistas, acreedores, clientes, consumidores, trabajadores, reguladores y la sociedad en general.

La gobernanza ha tomado cada vez más importancia para los inversionistas en el establecimiento de la tripleta ASG o ESG, en inglés. Incluso para inversionistas institucionales, como BlackRock, la gobernanza es clave para impulsar los elementos ambientales y sociales.

BlackRock, a través de su división de Stewardship, impulsa acciones como la reducción gradual del número de integrantes en su Consejo de Administración, y una mayor participación de consejeros independientes. También modificaciones en la manera en que se eligen a los miembros del consejo de administración.

El problema en Latam es que no hay suficiente información para evaluar los riesgos”, dijo el director para Latinoamérica del Investment Stewardship Group en BlackRock, Gabriel Hasson, en una entrevista en mayo.

El caso de Crédito Real

Crédito Real ha sido uno de los casos más emblemáticos de la crisis por la que pasan las financieras no bancarias. Antes de ser declarada en disolución por un juez en México, su Gobierno corporativo comenzó a quebrarse.

La financiera cortó lazos con asesores y formadores de mercado; a ello siguió la salida de directivos clave. Poco después, prácticamente todos los miembros del Consejo de Administración, con excepción de uno, dejaron sus puestos.

A ello siguió falta de acceso a la información. Crédito Real dejó de presentar su información financiera. No presentó sus estados financieros auditados para el 2021 y estos no fueron aprobados por una Asamblea General de Accionistas, como lo determina la ley del Mercado de Valores.

Esta reacción en cadena llevó a la suspensión del intercambio de las acciones en manos del público inversionistas y al incremento de la perspectiva de riesgo de las agencias calificadoras.

Consideramos la falta de información oportuna y suficiente de Crédito Real como un riesgo elevado de gobierno corporativo, transparencia y reportes dentro de nuestros factores ambientales, sociales y de gobierno corporativo”, escribió S&P Global Ratings, en una nota a inicios de junio.

Luego, llegaron conflictos legales con algunos acreedores, principalmente tenedores de deuda, con quienes la empresa cayó en incumplimiento.

La situación de Crédito Real y el incumplimiento al que han caído otras empresas del ramo, como Unifin y Alpha Credit, ha prendido las alarmas de cautela por parte de las agencias calificadoras entre las empresas del ramo.

S&P ha señalado un incremento en el riesgo del sector, impulsado en parte por una “erosión de la confianza” por parte de los inversionistas.

Pero no todos piensan igual. Para la Asociación Mexicana de Sociedades Financieras de Arrendamiento, Crédito y Factoraje (AMSOFAC), resulta exagerado y contrario al crecimiento en la obtención de nuevos créditos o fuentes de financiamiento en donde las financieras no bancarias registran crecimiento.

“Consideramos que es un poco impreciso y que no es el común denominador de la industria que tiene diferentes mercados y posiciones. Consideramos que es irresponsable haber mencionado eso”, dijo el presidente Nacional de AMSOFAC, Manuel Fernández en un foro organizado por la Bolsa Institucional de Valores (BIVA).

Lo anterior ante el cuestionamiento sobre si realmente se está complicando el acceso a nuevas fuentes de financiamiento para el sector financiero no bancario.

Respecto al desempeño de las carteras, el presidente de la Asociación de Sociedades Financieras de Objeto Múltiple en México (Asofom), Enrique Presburger, dijo que las sofomes mostraron un crecimiento de 10% anual en el 2021 y se espera que el 2022 también registre incrementos y destacó el desempeño de las prestamistas en el mercado bursátil.