Las medidas adoptadas por las autoridades japonesas y estadounidenses en los últimos días ponen de manifiesto una respuesta coordinada contra la depreciación del yen, que la semana pasada alcanzó su nivel más bajo desde 1986.
El índice de costos laborales subió un 0,9% en el segundo trimestre y un 3,4% anual, lo que refleja un mercado laboral equilibrado y sin presiones salariales que impulsen la inflación.
Los fabricantes de chips impulsaron las bolsas asiáticas tras el repunte de las tecnológicas en Wall Street, mientras el yen perdió parte de sus ganancias luego de que el Banco de Japón mantuviera sin cambios su tasa de interés.
El aumento de las temperaturas y las fuertes lluvias amenazan con afectar a la floración de la fruta, reducir los rendimientos y encarecer el costo de las exportaciones de esta nación andina.