A pesar de unas cifras en general positivas, la confianza entre los fabricantes se ha ido deteriorando en los últimos meses debido a las presiones inflacionistas y a las limitaciones en la disponibilidad de materias primas.
El petróleo cayó un 8%, hasta los US$95,79 por barril, ante las señales de posibles negociaciones entre EE.UU. e Irán, mientras las pérdidas tecnológicas pesaron sobre Wall Street.
El estratega jefe de renta variable estadounidense del banco señaló una serie de factores que podrían hacer que el índice S&P 500 cayera alrededor de un 9% desde su último máximo histórico.