El equipo de Biden analiza un acuerdo comercial digital para hacer frente a China en Asia

El acuerdo podría establecer estándares para la economía digital, incluidas reglas sobre el uso de datos, facilitación del comercio y acuerdos aduaneros electrónicos.

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Bloomberg — Funcionarios de la Casa Blanca están discutiendo propuestas para un acuerdo comercial digital que cubra las economías de la región del Indopacífico al tiempo que la Administración busca formas de controlar la influencia de China en la región, según personas familiarizadas con los planes.

Los detalles del posible acuerdo aún se están redactando, pero el pacto podría incluir países como Australia, Canadá, Chile, Japón, Malasia, Nueva Zelanda y Singapur, según una de las personas, que pidió no ser identificada porque el proceso no es público.

El acuerdo podría establecer estándares para la economía digital, incluidas reglas sobre el uso de datos, facilitación del comercio y acuerdos aduaneros electrónicos, según otra persona. También mostraría que la Administración de Biden está interesada en buscar nuevas oportunidades comerciales después de pasar sus primeros meses más enfocada en hacer cumplir los acuerdos existentes que en avanzar en las negociaciones con el Reino Unido y Kenia, que fueron heredadas de la Administración de Trump

Quizás lo más importante es que la política representaría un esfuerzo inicial de la administración de Biden para presentar un plan económico para la región más importante desde el punto de vista económico y estratégico global después de la decisión del expresidente Donald Trump de retirarse de las negociaciones para el acuerdo comercial de la Asociación Transpacífico (TPP, por sus siglas en inglés) en 2017.

Un funcionario de la Casa Blanca dijo el lunes (12 de julio) que no se habían tomado decisiones, pero que la administración tenía la intención de profundizar su relación con la región del Indopacífico en muchas áreas, incluido el comercio digital. La Oficina de la Representante Comercial de EE.UU. declinó hacer comentarios.

El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Zhao Lijian, dijo en una conferencia de prensa el martes (13 de julio) en Pekín que no estaba al tanto de la propuesta potencial, pero dijo: “China sigue los principios de apertura, inclusión y cooperación de beneficio mutuo, y sigue comprometida a trabajar con los países vecinos para promover el desarrollo regional”.

Los defensores del acuerdo, incluida la exrepresentante comercial adjunta de EE.UU. Wendy Cutler, sugieren que podría basarse en los acuerdos existentes en la región, incluido el Acuerdo de Comercio Digital entre EE.UU. y Japón, así como otros acuerdos firmados entre naciones regionales como el Acuerdo de Comercio Digital entre Singapur y Australia y el Acuerdo de Comercio Digital entre Singapur, Nueva Zelanda y Chile.

“Australia y Singapur son los pioneros, pero no hace falta decir que hay oportunidades para otros acuerdos similares, incluso en la región del Sudeste Asiático”, dijo el martes (13 de julio) Will Hodgman, alto comisionado de Australia en Singapur, a Bloomberg Television. “Así que veremos con interés lo que está sucediendo con respecto a otros países”.

Un acuerdo de comercio digital “devolvería a EE.UU. al juego comercial en Asia, mientras considera los méritos de volver a unirse al Acuerdo Amplio y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP, por sus siglas en inglés)”, escribió Cutler, negociadora comercial de larga data que ahora es vicepresidenta de Asia Society Policy Institute, en un artículo de opinión de abril junto con Joshua Meltzer, investigador principal de Brookings Institution.

Estamos muy a favor de la negociación de un acuerdo digital, particularmente en ausencia de TPP”, dijo Charles Freeman, vicepresidente senior para Asia de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Washington. “Nos gustaría ver algún tipo de acuerdo con miras al futuro y basado en reglas en la región, en particular como modelo para un acuerdo global. Creemos que el momento para hacerlo es ahora”.

Oposición política

Dicho acuerdo podría eludir al menos algunas de las dificultades políticas que han obstaculizado las negociaciones comerciales en el pasado, incluida la oposición de los sindicatos. Tampoco necesitaría aprobación en el Congreso, donde la oposición entre demócratas progresistas ha bloqueado algunos acuerdos durante años. Incluso entre los republicanos hay poco apoyo a los pactos de libre comercio integrales después de las críticas de Trump a los acuerdos alcanzados por sus predecesores.

“Uno de los muchos desafíos de la política comercial moderna es identificar cómo equilibrar los diversos intereses en competencia en un acuerdo integral con la manufactura, el trabajo, la agricultura, los servicios y reglas para el medio ambiente”, dijo Nigel Cory, director asociado de política comercial de la Information Technology & Innovation Foundation, un grupo de expertos no partidista. “Es una tarea muy desafiante y complicada, mientras que con los acuerdos específicos de comercio digital es una tarea más sencilla” explicó.

Aún así, la administración Biden tendrá que cuadrar la propuesta con su “política comercial centrada en los trabajadores”, descrita por la Representante Comercial de EE.UU., Katherine Tai.

Algunos funcionarios de la administración han insinuado públicamente un posible acuerdo.

“Para que EE.UU. sea realmente eficaz en Asia, tendremos que dejar en claro que tenemos un plan económico, una serie de compromisos y eso se verá en un futuro próximo”, dijo Kurt Campbell, el máximo funcionario de la Casa Blanca para Asia, en un evento el 6 de julio. Campbell agregó que la administración estaba investigando “lo que podría ser posible en el frente digital”, sin dar más detalles.

Antes de asumir el cargo, Biden dijo que no buscaría nuevos pactos comerciales hasta que su Administración hubiera realizado inversiones en los trabajadores y las comunidades estadounidenses. Un movimiento hacia un acuerdo comercial digital sería consistente con el enfoque de Biden de “poner su propia casa en orden” para la competencia entre EE.UU. y China, dijo Kendra Schaefer, jefa de investigación digital de la consultora Trivium China.

“Si bien EE. UU. está muy por detrás de China en términos de delinear su futura economía digital, y no puede competir con la velocidad de implementación de la política de datos de China, ciertamente puede competir en lo relativo a datos al aprovechar sus relaciones internacionales para impulsar un internacional basado en una política de datos”, dijo Schaefer, y agregó que era “algo que China está luchado por lograr”.

Con asistencia de Nick Wadhams, Jennifer Jacobs, Philip Glamann, Philip J. Heijmans, Juliette Saly y Colum Murphy.