FMI aprobó distribuir US$650.000 millones para combatir la pandemia a nivel global

La directora gerente del FMI dijo que ayudará a impulsar la estabilidad económica mundial.

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Bloomberg — El Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó la mayor inyección de recursos de su historia, con US $ 650.000 millones de dólares destinados a ayudar a las naciones a lidiar con la creciente deuda y las consecuencias de la pandemia de Covid-19.

La creación de los activos de reserva -- conocidos como derechos especiales de giro-- es la primera desde los US $ 250.000 millones emitidos justo después de la crisis financiera mundial de 2009, y la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, lo calificó como “una vacuna en el hombro del mundo” que ayudará a impulsar la estabilidad económica global.

“La distribución de DEGs beneficiará a todos los miembros, abordará la necesidad global de reservas a largo plazo, construirá confianza e impulsará la resiliencia y estabilidad de la economía global”, dijo Georgieva en una declaración el lunes. “En particular, ayudará a los países más vulnerables a lidiar con el impacto de la crisis del Covid-19″.

Los guardianes de la economía mundial han luchado con el plan durante más de un año. Inicialmente se retrasó cuando Estados Unidos, el mayor accionista del FMI, lo bloqueó a principios de 2020. En ese entonces, el entonces secretario del Tesoro del presidente Donald Trump, Steven Mnuchin, dijo que los fondos no llegarían a las naciones que más lo necesitan.

La posición de Estados Unidos cambió con su sucesora, Janet Yellen, y el Fondo comenzó a explorar opciones para que los miembros con posiciones financieras fuertes reasignaran las reservas para apoyar a los países vulnerables y de bajos ingresos. En la actualidad, las reservas se asignan a los 190 miembros del FMI en proporción a su cuota, y alrededor del 70% va a las economías más grandes del Grupo de los 20, con sólo un 3% para las naciones de bajos ingresos.

En total, el 58% de los nuevos DEG se destinarán a las economías avanzadas, y el 42% a las emergentes y en desarrollo. Así, de los US$650.000 millones, unos US$21.000 millones irán a países de bajos ingresos y US$212.000 millones a otros países de mercados emergentes y en desarrollo, sin contar a China, según los cálculos del Departamento del Tesoro de Estados Unidos.

El Grupo de los Siete aprobó en junio un plan para reasignar US$100.000 millones en nuevos DEG a países más pobres, pero el G-20 sólo especificó en julio su apoyo a una asignación general de US$650.000 millones en DEG, sin detallar la cantidad que se reasignaría.

La reasignación será crucial para ayudar a los países de África, a los que sólo se destinan unos US$33.000 millones en la emisión de DEGs. Francia se ha comprometido a reasignar parte de sus DEG para los países del continente.

El presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa, ha dicho anteriormente que de la asignación total, alrededor de una cuarta parte (equivalente a unos US$162.000 millones) debería ponerse a disposición de los países africanos. Ha pedido a las naciones ricas que donen, no sólo presten, sus asignaciones.