Ciudad de México — El repunte del gas natural está encendiendo las alarmas en Estados Unidos. Si el precio mantiene la volatilidad al alza, la economía mexicana recibirá el impacto durante los próximos meses, empezando en octubre.
El 28 de septiembre, los futuros de gas natural alcanzaron un máximo de US$5.8 dólares por millón de unidades térmicas británicas (MMBTU, por sus siglas en inglés) de acuerdo con datos de Bloomberg, un nivel no visto desde 2014.
El precio del gas actual representa un incremento de 178% anual y de 35% mensual.
“Se espera que los precios de los energéticos se mantengan elevados durante la temporada de invierno, lo que a su vez implica mayores costos de producción e incrementos en precios de mercancías y alimentos procesados a nivel global”, señaló Banco Base en un análisis.
La preocupación por falta de abasto está azotando a múltiples economías de Europa y Asia, mientras en Estados Unidos las empresas productoras de gas lutita tienen una lenta recuperación en la extracción del gas ante un estricto régimen fiscal exigido por los inversionistas, situación que deja poco margen para cubrir la demanda en mercados internacionales.
“La disciplina fiscal muy estricta con los inversionistas no ha promovido la perforación masiva de pozos en cuencas como Permian”, declaró la semana pasada Rodrigo Rosas, analista de Wood Mackenzie.
¿Cómo afecta la crisis de gas natural a México? El país importa 72,5% del gas que demanda, y genera 60% de su electricidad con el hidrocarburo.
Las autoridades mexicanas tienen fresco el impacto que provoca la escasez de gas. En febrero, una tormenta invernal provocó la parálisis de la industria petrolera en Texas, cuya consecuencia fue un desabasto de gas para México que se tradujo en cortes de luz para 4.6 millones de clientes en 26 de los 32 entidades del país, mientras el precio del gas sufría incrementos de 5.000%.
López Obrador se comprometió a mantener las tarifas domésticas sin incrementos superiores al de la inflación que hoy se ubica en 5,5%, arriba de la meta de 3% de Banco de México (Banxico).
Las empresas que usan gas natural en sus procesos productivos, como las cementeras, acereras y automotrices son las primeras afectadas.
Pero el principal impacto está en las tarifas eléctricas de los consumidores industriales, industriales y residenciales de alto consumo, pues estos segmentos carecen del subsidio gubernamental, por lo que la situación obligaría a las compañías a trasladar los costos a los consumidores.
“En dos semanas tendríamos que ver esta alza importante en precios”, dijo Rosas.
Para saber más sobre el alza en los precios del gas natural, escucha este podcast.