Ciudad de México — El asesinato de la reportera Lourdes Maldonado en la ciudad fronteriza de Tijuana, en Baja California, revive un viejo síntoma de impunidad y el grado de violencia que impera en México. Es el tercer crimen cometido contra periodistas en el país, en lo que va del año. Tres crímenes en menos de 30 días generaron una ola de indignación que generó movilizaciones para exigir un golpe de timón en términos de seguridad, protección y el libre ejercicio del periodismo.