“No es desconfianza, es desconocimiento”: así recibieron a los Gilinski en Sura

Por ahora el precio no ha sido suficientemente atractivo para cientos de socios minoritarios de Sura renuncien a algo que parece un plan familiar de cada año

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Bogotá — La Asamblea de Sura fue el viernes pasado en Medellín un tema del que hablaron no solamente los accionistas, sino todos los medellinenses que por décadas han sentido a las empresas del Grupo Empresarial Antioqueño como parte de la identidad cultural de la ciudad.

Al menos tres conversaciones ajenas que escuché mientras bajaba del avión, pedía un tinto y tomaba el taxi rumbo al centro comercial San Diego, tuvieron a Gilinski como protagonista. Uno de ellos vendió en la primera OPA, y los otros dos nunca tuvieron acciones, pero esperaban que ojalá “ese señor no se vaya a quedar con la empresa”.

Ya en la capital montañera tomé otro taxi para ir al centro de convenciones Plaza Mayor. Solo 10 minutos de recorrido, pero suficientes para que el conductor preguntara si iba a la asamblea de Sura, si era accionista o a qué iba.

Ya en el lugar nos recibió la logística del Grupo de Inversiones Suramericana que tenía establecido un espacio puntual en el cual los periodistas podrían seguir lo que sucedía en la Asamblea, pero a diferencia de años anteriores, la entrada al recinto de la asamblea la teníamos prohibida.

Al menos 10 veces tuve que volver a la sala de prensa por orden de quienes cuidaban la entrada al recinto, incluso en momentos en los que la Asamblea estaba pausada para el escrutinio de los nombres de la Junta Directiva.

Y fue justamente en el momento del escrutinio que uno de los accionistas minoritarios pidió la palabra para referirse a Jaime y Gabriel Gilinski, los banqueros dueños del GNB Sudameris que con 2 OPA hostiles han comprado la tercera parte de la empresa.

Contrario a lo que yo esperaba y quizá los mismos Gilinski también, no fue una intervención beligerante. Todo lo contrario. Fue un inversionista preocupado por el futuro de una empresa, que más que su inversión, es una parte de su vida, pues trabajó por décadas con Suramericana de Seguros, y ahora, en el retiro, es accionista no solamente de Sura sino de todas las empresas del GEA.

Ese accionista es Fernando López, un minoritario que no aguantó los pedidos de otros por ahorrarse su intervención, y pidió a Gonzalo Pérez, presidente de Sura, que le diera la palabra unos minutos. “He vivido la historia de todas estas compañías por 51 años en forma directa porque por alguna razón que no he podido entender yo mismo me he vinculado como accionista a todas ellas”, inició su intervención antes de manifestarles a los Gilinski cuáles eran sus incertidumbres frente al futuro de la empresa.

El accionista le recordó a los nuevos socios que parte de su interés por invertir en Sura tiene que ver con el sentimiento paisa que le despierta invertir en las empresas de su región. Y en esa línea les explicó a Jaime y Gabriel Gilinski que lo único que tiene hoy en día “son interrogantes del futuro de las compañías. Pero interrogantes no fundamentados en la desconfianza, sino interrogantes fundamentados en el desconocimiento de para dónde vamos”, dijo López, quien reconoció que su participación en la compañía como accionista era mínima y por tanto le era imposible hablar en nombre de otros accionistas.

Y es que el gran temor, o la gran incertidumbre de quienes tienen acciones de las empresas del GEA es qué va a pasar con las demás empresas en los próximos meses y años. Agregó López que “no sabemos para dónde vamos con Grupo Bancolombia, yo he dicho que las OPA que hemos vivido son OPAs teloneras porque quizá venga la OPA de fondo por Bancolombia”.

El auditorio mientras tanto lo escuchaba con atención, algunos asintiendo con la cabeza mientras que Jaime y Gabriel Gilinski lo escuchaban con atención desde la primera fila.

Pero para López no solamente hay interrogantes frente a la entidad bancaria, también los hay sobre las demás empresas del GEA. “Para seguir, qué va a pasar con Nutresa, no sabemos qué va a pasar con esa figura de ser humano y ser ejecutivo que es Carlos Ignacio Gallego, y si va a seguir en la presidencia o no. No sabemos si va a haber una escisión en Nutresa, y ustedes, como son fundamentalmente financieros vayan a separar el tema de los alimentos del de las inversiones y entonces después pueden resolver vender el tema de alimentos y manejar solo las inversiones”.

También hizo referencia al futuro de Grupo Argos, en donde los Gilinski no tienen incidencia directa, pero de la cual participan como accionistas de Sura y de Nutresa. Les recordó a los banqueros del GNB Sudameris que el enlistamiento en Nueva York de Cementos Argos también entregará valor agregado a las empresas del GEA.

“Como accionista absolutamente minoritario seguiré aquí al pie de las empresas del GEA respaldándolas porque los invito a que nos digan una sola vez que los directivos de estas empresas hayan sido cuestionados por valores de ética y transparencia”, remató el accionista.

Al ver el auditorio y los pasillos del centro de convenciones Plaza Mayor se entiende por qué aún hay minoritarios invertidos en Grupo Sura. Muchos de los asistentes a la asamblea eran personas mayores, hombres y mujeres de más de 60 y 70 años para quienes la inversión en la empresa es mucho más que un ahorro, es una forma de sentir que contribuyen al desarrollo de una región, y quizá, por eso mismo, un mejor precio entre la primera y segunda OPA no hizo la diferencia en su negativa a vender.

Lo cierto es que, aunque quizá en la tercera OPA tampoco participen, ya tienen claro quiénes son Jaime y Gabriel Gilinski, a qué llegan a “sus empresas” y cuáles van a ser los objetivos de estos como nuevos socios.

Basta recordar que tras la intervención del socio minoritario preocupado, el micrófono lo tomó Jaime Gilinski Bacal para reconocer la labor administrativa y directiva que han hecho los actuales ejecutivos y dio un parte de tranquilidad a sus socios minoritarios al prometer aporte de experiencia y rectitud para lograr que las empresas a las que entró como socio entre finales de 2021 y este primer trimestre de 2022 sean mucho más grandes delo que son hoy en día.