Cargill tiene un plan para enfrentar en Centroamérica las crisis actuales

La empresa apostará US$160 millones en la región para promover empleos, afinar su operación y apoyar proyectos ESG

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San Pedro Sula — En un contexto retador derivado de la pandemia, los efectos del cambio climático y la amenaza de una crisis alimentaria, Cargill busca respuestas en su historia de 155 años para enfrentar los desafíos actuales, incluyendo un paquete de inversiones para aprovechar las oportundidades en Centroamérica.

El gigante agroindutrial, que llegó a Honduras a fines de los 60, mira con aplomo las crisis que se han conjurado en los últimos años para afectar los negocios de lo global a regional. Ante ello, su liderazgo afirma: no hay miedo.

“No nos asustamos con facilidad”, dijo Xavier Vargas, líder del negocio de proteínas en América Latina y presidente de Cargill Centroamérica y Colombia, en entrevista con Bloomberg Línea.

“Nosotros planteamos panoramas de largo plazo, de 10 años o más, y entendemos que nuestros países son vulnerables a temas climáticos, a temas sociales y temas políticos. Sin embargo, hemos estado trabajando con éxito como una organización ética en los países durante más de 50 años, como el caso de Honduras”, agregó.

En diciembre de 2021, Cargill se unió a los esfuerzos del Llamado a la Acción, organizado por de la vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, y coordinado por el Departamento de Estado y la Asociación para Centroamérica.

La coalición de empresas del sector privado y organizaciones sin fines de lucro trabajan para aumentar las oportunidades económicas en el norte de Centroamérica.

Inversiones y expansión

Como parte de la iniciativa, la compañía invertirá US$160 millones, de los cuales, US$150 millones son para generar empleo y hacer crecer sus operaciones, y los otros US$10 millones para las acciones de responsabilidad social empresarial (RSE) a ejecutar en los próximos cinco años.

“Estamos invirtiendo una buena parte de esos fondos en capacidad adicional en Honduras. Que, por cierto, en Honduras vemos algunas posibilidades de exportación de pollo, algunas posibilidades de comprar más grano localmente y sabemos que el consumo crece todos los días”, añadió Vargas.

El otro enfoque fuerte de la inversión está destinado a Guatemala y El Salvador. “Principalmente Guatemala que es uno de los países donde estratégicamente está nuestro crecimiento”, añadió el ejecutivo.

La operación de la compañía en ese mercado está basada en los embutidos Perry, pero, según Vargas, cada vez tienen más clientes pidiéndoles la comercialización de pollo, operación que ya hacen en el resto de Centroamérica.

“Así que pronto, si Dios quiere, les podemos dar la buena noticia que tenemos ya un negocio de pollo en Guatemala y estamos creciendo en ese país que es estratégico para nosotros. Queremos replicar lo que hemos hecho en Honduras en los últimos 50 años y después de eso vendrá El Salvador, pero ese es más o menos el orden”, refirió Vargas.

Crisis cada vez más recurrentes

De acuerdo con Vargas, la multinacional ha trazado la sostenibilidad como su forma de hacer negocios. “No es una opción, es una obligación” la de regresar parte de los beneficios logrados a las comunidades.

En los últimos dos años, la región centroamericana ha enfrentado dos desafíos: la emergencia sanitaria por el covid-19 y los embates de los huracanes Eta y Iota de noviembre de 2020.

En Honduras, los huracanes provocaron inundaciones que afectaron una de sus plantas, lo que obligó a detener las operaciones por más de una semana.

Además de un plan para reiniciar su producción, la compañía impulsó el movimiento “Juntos somos más fuertes”, en coordinación con más de 45 empresas aliadas, mediante el cual entregaron raciones de comidas a las comunidades afectadas por los desastres, especialmente en la zona norte de Honduras.

En un escenario en el que las crisis se han vuelto una norma y no la excepción, la compañía también está al tanto ante las alertas de escasez de alimentos en el mundo.

Hace unos días, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) avisaron de que existe el riesgo de una crisis alimentaria generalizada, ya que el hambre amenaza la estabilidad en decenas de países.

La inflación es durísima, los costos están subiendo y por ello, tenemos que ser lo más eficiente posible para tratar de impactar lo menos al cliente, a nuestro consumidor”, dijo el CEO.

Compromisos con la diversidad, equidad e inclusión

En línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para 2030, Cargill también ha asumido compromisos con la diversidad, equidad e inclusión. Esos esfuerzos por lograr la paridad de género están plasmados en la iniciativa “Paradigm for Parity” o “Paradigma para la paridad”, con la que se han logrado avances significativos en Centroamérica.

“El tema de género no es una moda o de llegar a un número, es un tema de entender cómo se conecta a la estrategia de tu empresa con el género y cómo las mujeres pueden agregar valor”, dijo Vargas.

Según el ejecutivo, el 80% de las decisiones al frente de una góndola en Latinoamérica las toma una mujer. “Entonces quién como la mujer para ayudarnos a decir qué quiere ese consumidor y qué quiere ese cliente”.

La semana pasada, la vicepresidenta Harris anunció que Cargill, junto con otras empresas y organizaciones, asumieron compromisos adicionales para eliminar las barreras que impiden la plena participación económica de las mujeres y fortalecer el acceso de las mujeres a empleos de calidad, herramientas, recursos y redes para el desarrollo y el crecimiento empresarial, “promoviendo así una recuperación económica equitativa en todo el hemisferio”, indicó la Casa Blanca.

--Este artículo se actualizó para reflejar mejor la relación de negocios de la empresa en la región