Bloomberg — El índice de precios de los productos alimenticios de las Naciones Unidas bajó un 2,1% en marzo, marcando el duodécimo mes consecutivo de descenso y alcanzando su nivel más bajo desde julio de 2021.
El descenso se debió principalmente a los cereales, los aceites vegetales y los productos lácteos, que compensaron una subida de los precios del azúcar y la carne. El índice ha caído un 21% desde el máximo histórico alcanzado hace un año, cuando la invasión de Rusia a Ucrania interrumpió las exportaciones de cereales. Sin embargo, sigue casi 40% por encima de los niveles de dos años antes de ello.
Aunque los costos mundiales de los alimentos han disminuido, siguen siendo muy elevados y continúan subiendo en los mercados nacionales, lo que plantea retos adicionales a la seguridad alimentaria. La inflación alimentaria ha seguido aumentando en muchos países, ya que el abaratamiento de los productos básicos se ve compensado por otros costos, como los de la energía, la mano de obra, el transporte y la transformación. Máximo Torero, economista jefe de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, expresó su preocupación por la situación, especialmente en los países en desarrollo que dependen en gran medida de las importaciones de alimentos. Añadió que la debilidad de la moneda local ha empeorado la situación en estos países.
Incluso en los países más ricos, los precios de los alimentos siguen subiendo, lo que presiona a los gobiernos para que respondan al problema.
“La inflación de los precios alimentarios sigue siendo un serio motivo de preocupación en muchos países”, declaró el jueves el Sistema de Información de Mercados Agrícolas, que realiza un seguimiento de los mercados alimentarios mundiales.
Una combinación de abundantes suministros, una moderada demanda de importaciones y la ampliación de la Iniciativa de Cereales del Mar Negro contribuyeron a la caída de los costos de los productos alimentarios básicos, según indicó la FAO el viernes.
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