Bloomberg — El presidente de EE.UU., Joe Biden, lanzará una nueva estrategia nacional para combatir la islamofobia, en medio de las críticas de algunos musulmanes estadounidenses por el apoyo de la Administración a la campaña de Israel contra Hamás, que ha causado la muerte de miles de civiles en la Franja de Gaza.
Funcionarios de la Administración se reunirán con líderes de la comunidad musulmana, defensores y miembros del Congreso para desarrollar la estrategia, dijo la Casa Blanca en un comunicado. El esfuerzo estará dirigido por el Consejo de Política Interior y el Consejo de Seguridad Nacional de Biden, y se produce después de que la Casa Blanca publicara en mayo la primera estrategia nacional de EE.UU. contra el antisemitismo.
“Como han oído decir al presidente, el odio no tiene cabida, ya sea antisemitismo, islamofobia, discriminación, odio o amenazas a la comunidad musulmana de Estados Unidos, a la comunidad árabe de Estados Unidos o a la comunidad palestina de Estados Unidos”, declaró el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, John Kirby, a los periodistas a bordo del Air Force One.
El plan se dio a conocer mientras Biden visitaba Minnesota, donde los manifestantes denunciaron su apoyo a la campaña militar de Israel, y donde la erosión del apoyo entre los votantes musulmanes estadounidenses podría ser un factor en su campaña de reelección.
Israel ha bombardeado Gaza tras el mortífero asalto del 7 de octubre perpetrado por militantes de Hamás, catalogada como organización terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea, y ha cortado el acceso a suministros como el combustible. En los días transcurridos desde entonces, los incidentes contra estadounidenses musulmanes y judíos -incluido el asesinato de un niño palestino-estadounidense de 6 años en las afueras de Chicago- han aumentado considerablemente.
En un acto celebrado ese mismo día, Biden afirmó que, si bien seguiría prestando ayuda a Israel en sus ataques contra Hamás, esas operaciones deberían llevarse a cabo “de forma coherente con el derecho internacional humanitario, que dé prioridad a la protección de los ciudadanos”.
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