Por Ana Lucía Magliano, vicepresidenta ejecutiva de Servicios de Mastercard para América Latina y el Caribe
Hace apenas unos años, la pregunta central para las pequeñas y medianas empresas (pymes) de América Latina y el Caribe era si adoptarían los pagos digitales. Hoy, la respuesta es clara. Entre las pymes encuestadas en la región, el 97 % acepta pagos digitales, el 85 % los considera importantes para sus operaciones y el 62 % genera más de la mitad de sus ventas a través de canales digitales. El acceso ya no es el principal desafío. Ahora, el reto es la confianza.
El Mastercard 2026 SME Cybersecurity Outlook ayuda a entender por qué. Basado en una encuesta realizada durante el segundo trimestre de 2026 a 2.400 propietarios de empresas y personas con poder de decisión en 12 mercados, el estudio encontró que el temor al fraude o los ciberataques es la barrera más mencionada para aumentar el uso de pagos digitales: así lo señaló el 51 % de los encuestados. Otro 40 % afirmó que las preocupaciones sobre ciberseguridad han frenado o detenido su uso de herramientas o pagos digitales.
El costo de postergar decisiones
Estas preocupaciones tienen consecuencias concretas. El 42 % de los encuestados ha pospuesto la adopción de nuevos métodos de pago digital; el 31 %, sus iniciativas de marketing digital; y cerca del 30 %, su expansión a nuevos mercados o canales de comercio electrónico. Solo el 17 % dijo que el temor al fraude o a los riesgos cibernéticos no había afectado ninguna de las decisiones de negocio evaluadas en la encuesta.
El riesgo existe. Casi una de cada cuatro pymes encuestadas sufrió un incidente de ciberseguridad durante el último año. Entre ellas, la mitad enfrentó fraude en pagos o transacciones. Cuando el temor retrasa las decisiones digitales de una pyme, puede limitar su capacidad para llegar a nuevos clientes, crecer y competir.
Además, conocer los riesgos no basta. Aunque el 93 % de las pymes afirmó estar familiarizado con la ciberseguridad, solo el 18 % se siente muy confiado en su capacidad para proteger el negocio. La preparación es desigual: el 44 % reportó tener un plan formal de respuesta o recuperación ante incidentes; el 35 % depende de procedimientos informales; y una de cada cinco no cuenta con ningún plan. Más de la mitad recurre a equipos internos de tecnología o seguridad para informarse sobre ciberseguridad, lo que refuerza la necesidad de hacer más accesibles la orientación especializada y los recursos prácticos.
La seguridad y el crecimiento van de la mano
La ciberseguridad es más que un costo o un asunto técnico. Es la base de confianza que permite a las empresas adoptar el comercio digital, utilizarlo y aprovechar sus beneficios. La oportunidad de crecimiento es considerable. Cerca del 42 % de las pymes encuestadas identificó el aumento de las ventas digitales como una de sus principales oportunidades para los próximos dos años, mientras que una proporción similar dio prioridad a fortalecer la ciberseguridad y la protección de datos. Casi la mitad cree que una mayor protección podría ayudar a su negocio a crecer más de un 25 %, y más de ocho de cada diez ven potencial para alcanzar un crecimiento de dos dígitos.
La confianza de los clientes también está en juego. El 48 % afirmó que los problemas de ciberseguridad influyen de manera significativa o considerable en la confianza que los clientes tienen en su negocio. Esto importa porque la confianza no es un concepto abstracto: influye en que una persona se sienta segura al pagar, compartir información y volver a comprar en un comercio.
Las pymes piden apoyo práctico. El 46 % quiere acceso a tecnologías seguras y herramientas de prevención del fraude; el 44 %, asistencia para recuperarse rápidamente después de un incidente; y el 39 %, capacitación o alertas periódicas sobre amenazas. A la vez, el 43 % considera que las empresas de tecnología deberían liderar los esfuerzos para mejorar la ciberseguridad de las pequeñas empresas, mientras que el 34 % espera ese liderazgo de los bancos.
Ninguna organización puede cerrar por sí sola esta brecha de confianza. La resiliencia frente a las amenazas cibernéticas requiere la acción coordinada de empresas de tecnología, instituciones financieras, gobiernos, proveedores de pagos y las propias pequeñas empresas. En Mastercard trabajamos con actores de todo este ecosistema e invertimos en tecnologías y servicios avanzados que ayudan a identificar, prevenir y responder a las amenazas cibernéticas. Buscamos reducir los riesgos y dar a las empresas la confianza necesaria para llegar a nuevos clientes, canales y mercados.
Del temor a la confianza
Los propietarios de pymes pueden empezar con tres medidas prácticas: documentar un plan de respuesta ante incidentes, evaluar sus vulnerabilidades y trabajar con aliados de confianza que complementen las capacidades de sus equipos. Estas acciones ayudan a convertir la ciberseguridad en una práctica continua del negocio, en lugar de abordarla únicamente después de un incidente.
Mastercard también ofrece recursos para fortalecer la resiliencia digital. El Mastercard Trust Center brinda acceso gratuito a investigaciones, capacitación, evaluaciones, herramientas y orientación práctica para pequeñas empresas. Otras soluciones, disponibles a través de emisores locales participantes y aliados del sector, pueden ayudar a las empresas a comprender mejor su exposición a los riesgos, priorizar vulnerabilidades y proteger la información personal.
Las pymes son el corazón económico de América Latina y el Caribe. Su próxima etapa de crecimiento digital dependerá tanto del acceso a la tecnología como de la confianza para utilizarla. Nuestra industria comparte la responsabilidad de hacer que la seguridad sea práctica, accesible y parte de la manera en que crecen los negocios. Cuando la confianza digital forma parte de esa base, las pymes pueden buscar nuevos clientes, mercados y oportunidades con mayor seguridad.
Ana Lucía Magliano
Vicepresidenta ejecutiva de Servicios de Mastercard para América Latina y el Caribe
Ana Lucía Magliano es vicepresidenta ejecutiva de Servicios de Mastercard para América Latina y el Caribe. Lidera el equipo regional responsable de capacidades basadas en datos y soluciones de ciberseguridad que ayudan a los clientes a tomar decisiones informadas y contribuyen a un ecosistema seguro y fluido.