Mientras usted lee esto, el algoritmo de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) de Colombia ya está corriendo. En este momento, modelos de inteligencia artificial cruzan su información tributaria y calculan probabilidades de fiscalización. Blindar una compañía hoy, depende en gran medida de la capacidad tecnológica real para anticipar riesgos tributarios y legales en la era de los datos.
La DIAN viene implementando su plan de modernización tecnológica sobre dos ejes: El Nuevo Sistema de Gestión Tributaria y Cambiaria (NSGT) y El Nuevo Sistema de Gestión de Aduanas (NSGA). Esto implica una vigilancia tributaria permanente, generación de declaraciones prediligenciadas, detección de anomalías, cálculo de sanciones automatizadas, prácticas DevSecOps, Repositorio Único de Datos (Data-R) y despliegues en la nube. En términos prácticos: control tributario casi en tiempo real.
Por otro lado, estudios recientes de la industria de la consultoría global sugieren que un 53% de las empresas colombianas ya están aplicando agentes de inteligencia artificial, aunque sin gobernanza corporativa formal. A su vez, se ha encontrado que un 92% de los colaboradores emplean herramientas de IA en sus flujos de trabajo diario, pero limitándose a tareas básicas como búsqueda de información, redacción y resúmenes de documentos, y que sólo un 28% de las empresas locales han logrado alcanzar una transformación real del negocio utilizando IA.
Esta nueva atmósfera exige a todas las empresas adoptar una cultura guiada por los datos (data-driven) y cambiar la forma de evaluar la inversión en revisoría fiscal y la asesoría tributaria. El presupuesto inteligente ya no paga por horas-hombre. Paga por el criterio de auditores que dominen las soluciones de IA disponibles para anticipar con agilidad. La discusión ya no es si el gasto es deducible en el impuesto de renta. Es si la data de la compañía resiste el cruce de analítica de la DIAN. La nueva fórmula de generación de valor de los servicios de revisoría fiscal y asesoría tributaria ahora está determinada por:
Valor = Dominio de IA + Juicio profesional
No se trata de recitar el estatuto tributario de memoria. Eso ya lo hace un prompt de inteligencia artificial, mediante iteraciones autónomas de agentes de IA que adecúan las búsquedas y deducciones a partir de ciertos parámetros. Lo que vale ahora es utilizar herramientas de IA dentro de la propia empresa antes que la DIAN despliegue el programa de fiscalización; esto implica el aprovechamiento de herramientas ya diseñadas por los principales jugadores tecnológicos, que cuentan con modelos matemáticos potentes como el análisis predictivo de grafos (enfoque topológico de datos) y modelos de detección de anomalías basados en aprendizaje supervisado y no supervisado; pero, sobre todo, tener el criterio para saber qué buscar y cómo interpretar los datos (extraer insights). Un solo punto de interpretación normativa o inconsistencia en los datos puede representar un impacto negativo de millones de dólares en el estado de resultados. Eso no es teoría. En las auditorías tributarias con IA que ejecuto con clientes lo he visto con claridad: la diferencia entre un CEO que duerme tranquilo y uno que negocia en crisis se mide en quién llegó primero al dato.
Contar con un equipo de revisoría fiscal y asesoría tributaria que incorporen agentes y subagentes de IA con skills personalizados de auditoría para simular fiscalizaciones y, que aprovechen las tecnologías de IA con razonamiento avanzado (reasoning) disponibles en el mercado, ya no es una opción; de hecho, representa una ventaja competitiva que opera como escudo para evitar contingencias tributarias, económicas, legales, reputacionales e incluso penales para un CEO. Con estas y otras soluciones de inteligencia artificial, el juego lo dominará quien tenga mayor agilidad, exactitud y juicio profesional para detectar la vulnerabilidad antes que lo haga la Administración tributaria.
Hoy, la inteligencia artificial es el principal motor de transformación de los servicios de revisoría fiscal y asesoría tributaria del presente y durante al menos la próxima década. Los mejores tomadores de decisiones son conscientes que el mayor retorno en la inversión de tales servicios está en prevenir el costo de un error tributario, legal o reputacional.
La próxima vez que un CEO firme los estados financieros de la organización la pregunta es ¿quién detectó primero el riesgo, usted o la DIAN? Porque en el tablero fiscal 2026 quien espera el requerimiento para reaccionar, ya perdió.
Jeisson Ramírez Morales
Founder Touché Asesores
Jeisson Ramírez, con una trayectoria de más de 10 años de experiencia, es un defensor de la innovación tecnológica en los servicios de revisoría fiscal, estrategia fiscal y compliance.
Fue destacado en 2024 por Forbes Colombia por su visión de transformar mediante la inteligencia artificial los servicios profesionales en los que incursiona. Su experiencia lo ha llevado a ser un experto tributario consultado frecuentemente por los medios de comunicación de mayor influencia en Colombia. Contacto: jramirez@toucheasesores.com