Bloomberg Línea — Bonds Cay, una isla de las Bahamas en la que Shakira invirtió y que buscaba convertirse en un refugio de ricos y famosos, ha salido a la venta luego de un fallido intento de ser un nuevo espacio de ultralujo.
La extensión de tierra que se ubica en las Islas Berry se venderá en US$30 millones, adelantó el sitio especializado en inmobiliaria de lujo Mansion Global. Destacó lo inusual de este enclave “que alguna vez perteneció a un grupo de inversionistas entre los que figuraban Shakira y Roger Waters, de Pink Floyd”.
“Es increíblemente raro encontrar una isla de este tamaño que permanezca completamente prístina”, dijo al medio el agente inmobiliario Gavin Christie, de Corcoran C.A. Christie Bahamas. “Es una de las islas privadas más impresionantes de todas las Bahamas, con 263 hectáreas de belleza intacta: desde playas de arena blanca y fina hasta aguas turquesa poco profundas que se extienden kilómetros”.
La relación de la isla con Waters y Shakira fue destapada originalmente por Forbes y el diario 20 Minutos reportó en 2019 que era ahí donde la cantante “tenía su domicilio fiscal y Hacienda la acusa de no estar realmente residiendo allí”.
Que Bonds Cay salga al mercado inmobiliario en una cifra de tales dimensiones no es de extrañar, pues su cercanía con Miami la convirtió en el destino de retiro elegido también por Alejandro Sanz o Miguel Bosé, según la edición española de Vanity Fair.
La fama que rodeó a la isla se atribuye en gran medida a Antonio de la Rúa, expareja de Shakira y socio del magnate estadouniense J. Todd Morley, quien originalmente pagó US$16 millones en 2006 por Bonds Cay, de acuerdo con la publicación. El hijo del expresidente argentino Fernando de la Rúa, fue quien la posicionó entre la élite, pues el lugar buscaba ser un complejo de lujo. “Gracias a sus contactos con los ‘popes’ de la música mundial, el inversor puso esta pequeña isla en el mapa”, destacó la revista.
La crisis de 2008 frenó el proyecto e incluso el sitio de Rafael Viñoly Architects aún despliega detalles de “un plan maestro único” de un complejo turístico “con un programa de artes y cultura como eje central del desarrollo integral de tres comunidades planificadas y una variedad de lotes para desarrollo privado”.
Mansion Global destaca que la isla, a la que se accede en barco o hidroavión, ofrece servicios de camping de lujo y Christie destacó su cercanía con Miami. “Se obtiene privacidad absoluta sin sacrificar un acceso conveniente”.