Aunque se ha hecho de un nombre en Hollywood, para su debut como productor de cine, el actor venezolano Edgar Ramírez apostó por “Aún es de noche en Caracas”, un filme que retrata la crudeza de Venezuela y las historias que pueden tener eco más allá del país.
“Queríamos que fuera una historia universal sobre el destierro, el exilio, decisiones que tienen que tomar las personas que son acorraladas por regímenes totalitarios”, dijo Ramírez el martes en Ciudad de México durante la proyección a prensa del filme.
Basada en el libro ‘La hija de la española’, de Karina Sainz Borgo, la cinta retrata a una Venezuela sumida en la violencia, la opresión y la escasez de alimentos y medicina. Esos sucesos marcan a Adelaida Falcón (Natalia Reyes), una joven escritora quien tras la muerte de su madre se topa con su casa invadida por grupos afiliados al régimen y para subsistir deberá tomar todo tipo de decisiones.
La idea del filme surgió tras la publicación del libro en 2019, que se convirtió en la primera novela que abordó la crisis de Venezuela, contó la venezolana Mariana Rondón, una de las directoras.“Para todos nosotros los venezolanos resultó absolutamente urgente leerla, hubo un vínculo inmediato”, expresó Rondón, que codirige con Marité Ugás
Por ello, cuando Ramírez las contactó para adaptar la historia, la respuesta no demoró. “El poder del autoritarismo se sostiene en el miedo. Conozco el miedo de mis compatriotas y sé que hicimos esta película para que no se sigan sintiendo miedo”, compartió Rondón en rueda de prensa.
El resultado fue una cinta, que sin buscarlo, se orquestó en Latinoamérica: se rodó en México, su reparto incluyó extras venezolanos que han llegado al país. “Fue una cosa muy orgánica”, explicó Ramírez, que realiza una participación especial en la cinta. “Esto es una película que toca el tema del exilio y fue hecha en el exilio”, agregó la noche previa.
Aunque no reveló el presupuesto, Ramírez explicó que las limitaciones detonaron soluciones creativas, como una secuencia que recrea las movilizaciones masivas de Caracas en 2017. El actor destacó que las directora Ava DuVernay elogió una escena de batalla campal filmada en una sola cuadra de la capital mexicana, con la participación de venezolanos que vivieron las protestas reales. “No puedo creer cómo nos hicieron sentir esa sensación épica en un espacio que como directora sé que es una calle”, le comentó la realizadora.
El eco de una historia universal
Ramírez subrayó que la historia del filme tiene un eco universal al retratar los regímenes autoritarios. “Si le quitas la palabra Caracas, podrías sustituirla por Alemania en los años 30, en Ruanda o Bosnia en los 90, e incluso en la Ucrania”.
Tas recorrer los festivales de cine en Venecia, Toronto y Morelia, en México, “Aún es de noche en Caracas” llegará a las salas mexicanas el 5 de febrero y también se estrenará en otros países de la región. Su estreno coincide con un momento clave para Venezuela, tras la captura de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores en un operativo orquestado por Estados Unidos.
Ramírez señaló que dicho suceso no impactará el ánimo del filme, aunque reconoció que Venezuela se encuentra en “un limbo” que desata un abanico de emociones colectivas, como el miedo o una “esperanza que teníamos mucho tiempo sin sentir”. “Hay un alivio de que un dictador tan sanguinario, que destruyó la vida de tantas personas, pueda estar tras las rejas. Eso genera alivio, porque te recuerda que al menos la impunidad no va a ser el precio de la paz y que puede existir la esperanza de justicia”, afirmó.
“Queremos creer que este es un momento en el que podemos comenzar a pensar en un futuro, después de tantos años sin tener ningún tipo de sensación de porvenir”.
Noticia actualizada a las 18:29 ET. Amplía con declaraciones de Ramírez y la directora Mariana Rondón.