Las celebraciones de Semana Santa pueden tener tanta tradición como lujo a su alrededor. Sin embargo, hay una ciudad en España que ha logrado sumar también un halo de exclusividad al atraer a celebridades para disfrutar de las celebraciones religiosas.
Se trata de Málaga, donde la procesión del Domingo de Ramos se convierte en un espectáculo cultural de tal magnitud que famosos como Antonio Banderas y su esposa Nicole Kimpel o la familia Pombo, la cotizada dinastía de influencers de estilo de vida, se disputan los balcones del centro histórico de la ciudad para no perder detalle de las multitudinarias caravanas, donde los precios pueden alcanzar hasta los €1.000 por noche en lugares clave de la ciudad, según Málaga Hoy.
Los balcones más codiciados son los que se ubican en la céntrica Calle Larios, el eje principal del recorrido procesional, en cuyas inmediaciones está Room Mate Larios, un hotel disputado por su vista privilegiada y que este 2026 fue aprovechado por figuras como Banderas y su esposa, también fueron captados Stella del Carmen Banderas, la hija que el español procreó con Melanie Griffith, y su esposo Álex Gruszynski.
Otras de las figuras que fueron captadas en ese recinto fue Makoke, la reconocida figura de la televisión y prensa española.
Personajes como ellos han hecho del balcón de este hotel uno de los destinos de élite, pues se encuentra en la zona principal y ofrece vista directa al recorrido oficial de las procesiones alejado de todo tumulto y aglomeraciones. Fuera de temporada el costo de una habitación oscila entre los €200 y €300, mientras que en Semana Santa los costos puedes dispararse hasta los €1.200 por noche.
El costo de vivir la Semana Santa en España
Aunque Málaga se ha convertido en uno de los destinos VIP para las celebraciones religiosas de Pascua, otros destinos españoles como Sevilla se imponen. En dicha ciudad, los costos para disfrutar de las celebraciones pueden costar hasta €1.016,77 por el abono de un palco y €9.000 por un balcón, de acuerdo con El País.
Tan solo hacerse de una silla en uno de los lugares por donde se puede apreciar la procesión cuesta €90,5 y los codiciados palcos incluso forman parte de las herencias, según el diario español.
Para los hoteles, en tanto, la fe religiosa que rodea a la Semana Mayor se traduce en un lucrativo repunte, pues los visitantes “llegan a pagar por un día o dos lo que cuesta una semana entera”, reportó el medio.