Bloomberg Línea — Authentic Brands Group (ABG), la compañía estadounidense que adquiere y licencia marcas reconocidas como Reebok, Aéropostale y Nautica, busca aprovechar el crecimiento de la clase media en México para consolidar su presencia en el país.
De acuerdo con Víctor Alvariño, vicepresidente senior y director para México, el país representa entre el 55% y el 60% del negocio de la compañía en Latinoamérica y es su tercer mercado más relevante, solo detrás de Estados Unidos y Reino Unido.
La empresa tiene el objetivo de duplicar su negocio en México durante los próximos cinco años. “Nuestras marcas razonan mucho con la clase media. El grueso del nuestro negocio en un lugar donde la clase media está expandiéndose tiene mucho atractivo”, dijo Alvariño en entrevista con Bloomberg Línea.
Además del crecimiento de la clase media, el ejecutivo destacó como ventaja la relevancia cultural de las marcas y su cercanía con los consumidores mexicanos.
Fundada en 2010 por Jamie Salter, el gigante de la moda abrió recientemente nuevas oficinas en México, lo que le permitirá una mayor coordinación y contacto con sus distintos aliados comerciales.
Reconocida por revitalizar marcas que han perdido presencia en el mercado, ABG cuenta con un portafolio de moda, deporte y entretenimiento. Entre sus marcas figuran Champion, Juicy Couture, Sperry y Brooks Brothers, además de los derechos de propiedad intelectual de íconos como Elvis Presley, Marilyn Monroe y Muhammad Ali.
También han comenzado a saltar al mundo del entretenimiento y experiencias.
La firma además posee marcas de celebridades como Thalía, David Beckham y Shaquille O’Neal, quien además es inversionista de la compañía. Su portafolio incluye firmas de lujo como Judith Leiber, reconocida por sus bolsos revestidos con cristales.
El modelo de ABG: recuperar marcas icónicas con modelos rotos
Además del crecimiento de la clase media, Alvariño destacó cómo ventaja el peculiar modelo de negocio de ABG que le permite ganar regalías y generar ingresos a través de acuerdos con sus aliados.
Aunque Salter y su grupo ha ganado fama por recuperar firmas que tambalean o han perdido relevancia, Alvariño preciso que su modelo consiste en adquirir “marcas vivas, pero con modelos de negocios rotos”.
“No adquirimos activos, adquirimos la propiedad intelectual”. Cuando licencian alguna de sus marcas, los hacen en acuerdos de al menos 10 años. “Al hacerlo de esa manera disminuimos lo que había en medio desde la venta al retail”. Sus esquemas permiten que sus aliados se encarguen de la manufactura, la distribución o distintas combinaciones.
Según el ejecutivo, este modelo les permite aprovechar capacidades de producción locales. Por ejemplo, manufacturan las camisas de Nautica, una de las marcas más vendidas en cadenas mexicanas, mientras que en León, Guanajuato, fabrican artículos de piel y calzado que posteriormente se exportan para marcas como Frye y Rockport.
Como parte de su estrategia para fortalecer su presencia en México, ABG también anunció una alianza con Mercado Libre para incorporar parte de su portafolio al marketplace e impulsar la experiencia de compra. Alvariño señaló que la plataforma proyecta duplicar su volumen de negocio en apenas dos años.
Por su parte, Salter señaló recientemente a Reuters que la compañía prevé alcanzar una facturación global de US$50.000 millones este año y mantiene abierta la posibilidad de salir a bolsa.
“No hay necesidad de salir en público, no nos hace falta el dinero hoy, sin embargo parece inevitable por el tamaño”, señaló Alvariño.