Los diamantes son los mejores amigos de una mujer… y ahora también del universo del lujo. La joyería con diamantes naturales ya supera a la de oro como el producto más deseado en el mundo del lujo, de acuerdo con un nuevo informe de De Beers Group.
“Los diamantes naturales siguen siendo los artículos de joyería más deseados, por encima de los diamantes sintéticos cultivados en laboratorio, otras gemas y la joyería de oro puro”, reveló la edición 2025 del “Diamond Acquisition Study”. “Además, este nivel de deseo aumentó en 2025”.
El informe bienal, conocido también “The Diamond Report”, es uno de los más completos del sector y analiza el deseo por los diamantes naturales, las tasas de mujeres que los compran o reciben, así como las ocasiones de compra y las motivaciones para su adquisición.
La más reciente edición, publicada en junio, analizó el mercado de consumo en Estados Unidos con respuestas de 18.500 mujeres de entre 18 y 74 años.
De acuerdo con el estudio, en 2025 el 11% de las mujeres clasificó a la joyería con diamantes naturales como su regalo de lujo más deseado, mientras que para el 9% es su artículo de compra personal más deseado.
Sin embargo, su atractivo no logró superar a las vacaciones en el extranjero ni a las escapadas de fin de semana, que siguen encabezando la lista de los artículos de lujo más deseados.
El reporte De Beers reveló también que los precios y quilatajes están aumentando. El costo promedio se elevó 25%, pasando de US$3.242 en 2023 a US%4.063 en 2025. En tanto, el tamaño promedio de cada pieza también pasó de 1,65 a 1,86 quilates en el mismo periodo.
La Gen Z, la aliada del boom de los diamantes
Los diamantes naturales también logran seducir a los consumidores más jóvenes y es la Generación Z, nacida desde 1997, la que está impulsando su consumo y repunte en la industria.
“La Generación Z ya comienza a consolidarse como un actor clave dentro de la industria, al representar casi una cuarta parte de las ventas, pese a su juventud y a su todavía incipiente madurez financiera”, señaló el reporte.
Un ejemplo del fenómeno es el impacto generado por Taylor Swift tras el anuncio de su compromiso con Travis Kelce. Las fotografías donde lucía su anillo de diamantes ayudaron al regreso de los anillos vintage.
“La piedra de Swift refleja su ojo para una tendencia en crecimiento: la preferencia por diamantes Old Mine y otros diamantes vintage tallados a mano, que presentan un culet abierto pronunciado y grandes facetas para un aspecto distintivo”, explicó la casa de subastas Sotheby’s en un artículo.
Factores como estos consolidan el crecimiento del deseo. El informe añade que, dentro de este segmento poblacional, la preferencia por comprar o recibir diamantes ha crecido más que en cualquier otra generación. De hecho, el 52% de los integrantes de la Generación Z planea adquirir joyería con diamantes en el próximo año.