Thalía habla de la serie The CEO Club y su evolución empresarial: “Es hermoso ser una marca viviente”

La superestrella habló con Bloomberg Línea de su imperio corporativo, su participación en la serie de Amazon y su interminable búsqueda empresarial.

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Thalía ha sabido forjar un nombre empresarial en el mundo del entretenimiento. “Es hermoso ser una marca viviente, que respira, que siente”, dijo la cantante a Bloomberg Línea.

La superestrella, que se convirtió en un ícono de las telenovelas en los años 90 y ha consolidado una fortuna estimada en US$60 millones, según Celebrity Net Worth, se encuentra en plena promoción de The CEO Club, una nueva serie de Amazon que documenta su faceta empresarial junto a la de otras seis mujeres, entre ellas Dee Ocleppo Hilfiger, la modelo Winnie Harlow y Serena Williams, productora del programa.

La producción muestra a Thalía, esposa del exmagnate de Sony Music Tommy Mottola, sorteando su día a día como madre, cantante y empresaria de tiempo completo en sectores como belleza, moda e incluso ventas por catálogo. “He tenido mis contratiempos, he tenido mi proceso de aprendizaje”.

Esas lecciones le han permitido construir un sólido imperio que ha convertido su nombre en una poderosa marca, bajo la cual ha lanzado lencería, su propia línea de dulces y chocolates con Hershey’s, una revista y, actualmente, mantiene un acuerdo con Authentic Brands Group (ABG).

El conglomerado opera más de 20 marcas, entre ellas Guess, Champion y Juicy Couture, y ha impulsado la expansión de Thalía Sodi en Estados Unidos.

Su camino empresarial comenzó a mediados de los 90, cuando la firma de lencería Vicky Form, propiedad de Grupo Industrial Zaga, se alió con ella para desarrollar una colección. “Nadie estaba haciendo eso entonces”, recuerda Thalía sobre la línea, que llegó a representar 15% de las ventas del grupo, de acuerdo con Expansión. “Fueron esos primeros emprendimientos donde dije: ‘Esto me gusta, quiero probar más, pero hacerlo por mi misma’”.

Esa experimentación la llevó a crear su línea homónima, que llegó a cadenas estadounidenses como Kmart y, en 2015, aterrizó en la departamental Macy’s. Allí alcanzó ventas anuales por US$250 millones, según reportó WWD en 2016. El éxito la llevó a ser invitada a tocar la campana que marca el inicio de la jornada en la Bolsa de Nueva York en enero de 2015.

Actualmente, su marca se distribuye en tiendas como Target y en minoristas de descuento como Burlington. Thalía mantiene su presencia en Latinoamérica con productos lanzados en alianza con la marca Arabela y Price Shoes, en México.

Para la cantante, cada proyecto empresarial implica convertirse en una especie de detective. “Es como una investigación”, comparó. “Buscas lo que es bueno para ti, para tu ADN, eres honesta contigo misma y con tu audiencia, que en mi caso me ve como la chica de al lado, como la tía, la hermana, me ven como parte de la familia”.

A sus 54 años, Thalía es una de las estrellas latinas más reconocidas, con una trayectoria que comenzó en concursos infantiles como “Juguemos a cantar” y que más tarde la llevó a formar parte de Timbiriche, una de las agrupaciones pop más importantes de México. Su carrera adquirió dimensión global con las telenovelas que protagonizó, hasta convertirse en la actriz con “el contrato más caro en la historia de Televisa”, según se llegó a afirmar.

Aunque alejada de las giras, se mantiene activa en la música y ha producido series para Facebook, algunos de sus propios proyectos musicales y, junto a su esposo, produjo “Summer: The Donna Summer Musical”. En entrevista con Vogue, reveló que también adquieren casas que remodelan para luego venderlas.

¿Rodearse de otras mujeres en The CEO Club detonará alguna colaboración, como una colección con Dee? “Nos estás dando grandes ideas. Segunda temporada”, respondió entre risas.

Aunque ha sido invitada a Harvard para hablar sobre el impacto de su faceta empresarial, asegura que su ambición no se detiene. “En la carrera nunca paro. Siempre estoy haciendo cosas, ya tengo una canción y ya estoy planeando el álbum y también busco crecer el negocio, cómo podemos crecer, vamos a Brasil, vamos a Grecia... Es una historia sin fin de sueños, ambición y felicidad”.