Buenos Aires — El Directorio del Banco Mundial aprobó este martes las garantías para movilizar hasta US$2.000 millones en préstamos comerciales para la Argentina. Con esta decisión, el gobierno de Javier Milei da un paso más hacia su objetivo de asegurar los pagos de los próximos vencimientos de deuda y despejar el programa financiero hasta 2027.
La aprobación fue oficializada este martes por el organismo a través de un comunicado, en el que aseguró que las garantías reducirán los costos de financiamiento del país y “respaldarán los esfuerzos del Gobierno nacional para crear empleo, impulsar la inversión y fortalecer la estabilidad económica”.
La aprobación de esta garantía, que se conoce unas tres semanas antes de que el país deba afrontar vencimientos de deuda con bonistas por unos US$4.350 millones, allana el camino para que Argentina pueda obtener préstamos de bancos internacionales a tasas inferiores a las que debería pagar si regresase a los mercados internacionales de deuda.
Según precisó el organismo, el financiamiento combina dos garantías del Grupo Banco Mundial para movilizar hasta US$2.000 millones en préstamos comerciales: una garantía basada en políticas (Policy-Based Guarantee, PBG) del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) y una garantía de la Agencia Multilateral de Garantía de Inversiones (MIGA).
En conjunto, las garantías cubrirán el 95% de los pagos del servicio de la deuda del préstamo comercial, lo que permitirá a Argentina reducir sus costos de financiamiento y fortalecer la gestión de la deuda pública. Las líneas comerciales obtenidas bajo este esquema estructurado contarán con un plazo de vencimiento a seis años y contemplarán un período de gracia de tres años.
Con la confirmación del paquete de garantías aprobado por el Banco Mundial, Eric Ritondale, economista jefe de Puente, consideró que “el equipo económico puede dar por cerrado el programa financiero de este año”, al haber asegurado un puente de liquidez que despeja los compromisos financieros, incluyendo el pago de bonos soberanos de principios de 2027.
Para el economista, este paso del Banco Mundial es “el pilar de una estrategia que continuará a muy corto plazo” con el tratamiento de una garantía por US$550 millones por parte del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y otra línea adicional bajo análisis de la CAF por un monto de entre US$250 millones y US$500 millones.
“A través de este conjunto de mejoras crediticias aportadas por los organismos multilaterales, el Ministerio de Economía proyecta terminar de estructurar una operación de financiamiento total por aproximadamente US$4.000 millones con consorcios de bancos internacionales”, agregó.
Riesgo país y ventana para regreso a los mercados
Susana Cordeiro Guerra, vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, consideró que con la aprobación de estas garantías “Argentina alcanzó otro hito”.
“Esta innovadora estructura de garantías contribuye a facilitar el regreso del país a los mercados internacionales de capital, movilizando financiamiento en condiciones más accesibles, al tiempo que respalda reformas que impulsan la inversión privada, la productividad y la resiliencia a largo plazo”, señaló.
Respecto de la reciente compresión del riesgo país argentino, Ritondale expresó que “la consolidación del segundo upgrade a ‘B-’ impulsó una compresión de spreads de más de 60 puntos básicos, dejando el diferencial frente a mercados emergentes en mínimos de la década (apenas 250 puntos básicos)“.
“Esta caída del riesgo país, sumada al renovado flujo institucional, y el anuncio del día de hoy, reabre la ventana estratégica para que el Tesoro evalúe un regreso a los mercados internacionales de crédito mediante una emisión de bonos soberanos en el tercer trimestre del año”, expresó.
Argentina, cabe recordar, tiene por delante años con abultados compromisos de deuda. En 2027, enfrenta vencimientos por unos US$32.000 millones, de los cuales US$12.700 millones corresponden a organismos internacionales (incluidos unos US$7.400 millones al FMI), y US$8.800 millones con bonistas privados.
Luego, en 2028, Argentina deberá pagar más de US$26.000 millones entre bonistas privados y organismos internacionales, y los vencimientos se sostienen prácticamente en esos nivel hasta 2032.
Pero dada la escasa profundidad que tiene el mercado de capitales local, analistas ven que hoy luce improbable que el país pueda refinanciar esa muralla de vencimientos sin acudir a Wall Street.