Citi y JPMorgan, desde Wall Street; Santander, BBVA y Barclays, desde Europa; y dos de los mayores bancos chinos, ICBC y Bank of China. Todos quedaron involucrados en un financiamiento de US$900 millones destinado a construir infraestructura para exportar el gas de Vaca Muerta.
Los detalles del préstamo cerrado por San Matías Pipeline, la sociedad creada por los accionistas de Southern Energy para construir el gasoducto que abastecerá su proyecto de GNL, terminaron de conocerse la semana pasada y dejaron una señal que excede a la obra.
Santander, Citi, JPMorgan e Itaú actuaron como joint lead arrangers del financiamiento, mientras que BBVA, Bladex, Barclays, ICBC y Bank of China completaron el sindicato de entidades participantes, según informó Milbank, que asesoró a los bancos.
La operación fue estructurada por US$900 millones para un proyecto que demandará alrededor de US$1.300 millones. El préstamo cubrirá cerca del 70% de la inversión y los aproximadamente US$400 millones restantes serán aportados por los socios: Pan American Energy, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG.
El dato distintivo está en la estructura. Milbank define a la transacción como el primer financiamiento non-recourse de gran escala para infraestructura vinculada al GNL en Argentina. En este tipo de operaciones, la capacidad de repago está fundamentalmente asociada a los flujos que genere el propio proyecto, en lugar de depender del balance de sus accionistas.
Del financiamiento corporativo al project finance
La operación de Southern Energy agrega una nueva pieza a un proceso que empezó a tomar forma en los últimos meses. Bancos comerciales, organismos multilaterales y agencias de crédito internacionales comenzaron a comprometer capital en proyectos argentinos de energía y minería.
El antecedente de mayor escala es Vaca Muerta Oil Sur (VMOS). En julio de 2025, las petroleras que integran el proyecto consiguieron un préstamo sindicado por US$2.000 millones, equivalente al 70% del capital requerido para construir el oleoducto entre Neuquén y Punta Colorada, en Río Negro. El crédito se otorgó a cinco años y a una tasa de SOFR más 5,5%.
La minería también empezó a captar financiamiento internacional de largo plazo.
Rio Tinto cerró en marzo un paquete de hasta US$1.175 millones para Rincón, el proyecto de litio que desarrolla en Salta y cuya inversión asciende a US$2.500 millones.
El financiamiento reúne a la Corporación Financiera Internacional (IFC), BID Invest, el Banco Japonés para la Cooperación Internacional (JBIC) y Export Finance Australia (EFA).
La composición permite ver otro fenómeno: no todo el capital está llegando directamente desde bancos comerciales. Agencias de crédito a la exportación y organismos financieros internacionales están funcionando como una vía para canalizar y movilizar recursos hacia proyectos argentinos.
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El litio también empezó a captar nuevos fondos internacionales. BID Invest anunció un financiamiento de hasta US$700 millones para Sal de Oro, el proyecto de POSCO entre Salta y Catamarca. La estructura contempla hasta US$250 millones del organismo y la posibilidad de movilizar otros US$450 millones de instituciones financieras.
El cobre muestra, por ahora, condiciones más exigentes. McEwen Copper consiguió US$240 millones para avanzar Los Azules, en San Juan, mediante un préstamo a cuatro años y una tasa del 12% anual. Société Générale trabaja en la estructura de deuda que necesitará el proyecto para llegar a construcción.
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Los próximos proyectos que saldrán a buscar deuda
La lista puede ampliarse en los próximos meses. VMOS prepara una nueva incursión en el mercado de deuda para completar el financiamiento del oleoducto, después de los US$2.000 millones obtenidos el año pasado. Planean ON por U$S200 millones.
Pampa Energía también necesitará deuda para Fértil Pampa, la planta de urea de US$2.700 millones que construirá en Bahía Blanca. BID Invest tiene en evaluación una estructura de financiamiento de hasta US$1.800 millones, que combinaría recursos propios del organismo con fondos movilizados y préstamos paralelos.
La mayor prueba, sin embargo, será Argentina LNG. YPF, Eni y XRG trabajan en un paquete de financiamiento de alrededor de US$15.000 millones, con JPMorgan y Santander involucrados en la estructuración y conversaciones con otros bancos y agencias internacionales.