¿Dólar atrasado o cambio estructural? Las claves del debate cambiario en Argentina

Declaraciones oficiales, datos del Banco Central y análisis del mercado vuelven a poner en discusión si el dólar en Argentina está atrasado.

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Buenos Aires — El debate sobre si existe o no atraso cambiario en Argentina volvió al centro de la escena, en un contexto de estabilidad del tipo de cambio nominal frente a una inflación mensual que se ha acelerado en el primer trimestre del 2026. Este miércoles, 8 de abril, el dólar oficial minorista cotiza a ARS$1.413 en las pantallas del Banco Nación, mientras que el tipo de cambio mayorista se ubica en ARS$1.388, una leve caída respecto al martes.

En este contexto, el ministro de Economía, Luis Caputo, rechazó de plano la noción de que exista un atraso cambiario actualmente. “Los que dicen que el dólar está atrasado lo hacen por ignorancia o por celos. Algunos otros lo harán porque le ponen plata para instigar la suba”, afirmó la semana pasada. Y agregó que “la competitividad se gana bajando impuestos, bajando regulaciones y abriendo la economía”.

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Desde el mercado, algunas voces sostienen que el actual nivel del tipo de cambio responde a un cambio estructural en la economía. Santiago Solanet, de BlackTORO Global Investments, destacó que las exportaciones argentinas pasaron de un rango de entre US$54.000 y US$65.000 millones entre 2016 y 2020 a niveles de entre US$76.000 y US$88.000 millones en los últimos años, impulsadas por mejores precios y la irrupción de Vaca Muerta.

Según esa visión, hacia adelante la energía y la minería podrían sumar unos US$5.000 millones adicionales por año, llevando las exportaciones totales a unos US$143.000 millones en 2030, de acuerdo a estimaciones del Banco Central de la República Argentina. Este escenario, junto con el ingreso de inversiones, podría justificar un tipo de cambio real más bajo que en el pasado.

Sin embargo, informes privados advierten sobre una apreciación cambiaria sostenida. Un análisis de la consultora Idesa señala que, con una inflación cercana al 3% mensual y un dólar relativamente estable, el tipo de cambio real se fue apreciendo “de manera suave pero sostenida”. Como referencia, mientras el dólar oficial superó los ARS$1.400 en octubre de 2025, en marzo de 2026 volvió a ubicarse en torno a ARS$1.370, en un período con inflación acumulada del 15%.

En ese contexto, el informe sostiene que para mantener el mismo nivel de tipo de cambio real que en octubre de 2025, el dólar debería ubicarse hoy por encima de los ARS$1.600. Además, advierte que la apreciación cambiaria, combinada con crédito caro y distorsiones impositivas, genera un entorno adverso para sectores como la industria, el comercio y el turismo, que muestran caídas interanuales, a diferencia del agro, la energía y la minería.

El análisis también pone el foco en la sostenibilidad del esquema actual. Según datos del balance cambiario del Banco Central, entre enero y febrero de 2026 la balanza comercial dejó un saldo positivo de US$4.000 millones y el financiamiento externo a empresas sumó US$3.800 millones. Sin embargo, el atesoramiento de dólares por parte de personas alcanzó los US$4.900 millones, absorbiendo gran parte de esas divisas.

Para los analistas, este comportamiento refleja la persistencia de la incertidumbre y plantea interrogantes sobre la estabilidad del esquema cambiario en el tiempo.

En paralelo, el analista financiero Salvador Vitelli señaló que el dólar, ajustado por inflación, se encuentra cerca de mínimos en comparación con episodios de tensión cambiaria recientes. Según sus cálculos, niveles actuales equivalen a valores significativamente más bajos que los registrados en crisis como las de 2018, 2019, 2020, 2022 y 2023.

El debate también se refleja en indicadores como el Tipo de Cambio Real Multilateral (ITCRM), que elabora el Banco Central y mide la competitividad de la economía argentina frente a sus principales socios comerciales. Este índice considera la evolución de precios y tipos de cambio de distintos países, y es una referencia clave para evaluar si el nivel del dólar favorece o no a la producción local.

Ese indicador se ubica hoy en torno a los 85 puntos, en 2018 tuvo mínimos de 92 hasta máximos de 136 en octubre. En agosto del 2019, post paso, llegó a los 127,63 puntos. El mínimo en lo que va de la gestión de Javier Milei es de enero del 2025, que se fijó en 79,70.

Así, entre la visión oficial que descarta el atraso cambiario y los informes que advierten sobre una apreciación sostenida, la discusión sigue abierta y se consolida como uno de los ejes centrales de la economía argentina en 2026.