La estrategia de Lumilagro para mantenerse competitiva: producción en China y termos premium

La emblemática empresa argentina se reestructuró y decidió mudar parte de su fabricación al territorio asiático por costos laborales e impositivos.

Por

Buenos Aires — Lumilagro, la tradicional empresa de termos en la Argentina, atravesó en los últimos dos años una de las reestructuraciones más profundas de su historia.

Con 85 años de trayectoria, la compañía decidió trasladar parte de su producción a China para sostener precios, mejorar calidad y recuperar competitividad en un mercado cada vez más presionado. Ahora, se prepara para abrir un local propio en la ciudad de Buenos Aires y planea su expansión.

Venimos de una reestructuración muy fuerte. El foco fue acomodarnos a una nueva realidad. Con apertura de importaciones, recesión y un enorme contrabando de termos de acero tóxicos, la demanda nos cayó muchísimo”, señaló Martín Nadler, director de la compañía, en una entrevista con Bloomberg Línea.

Según contó, la producción en Argentina dejó de ser viable para la operatoria de la firma: “Tuvimos que bajar más de un 50% la fabricación local. Hoy somos unas 100 personas cuando llegamos a tener más de 300 empleados directos e indirectos. Parte de la producción es mucho más eficiente hacerla en China por economía de escala, costos laborales e impositivos”.

Dos mercados, dos realidades

Tras la reestructuración, Lumilagro actualmente opera sobre dos líneas claramente diferenciadas. Por un lado, los termos de vidrio, el producto histórico de la marca, orientado al consumo masivo. Por otro, los termos de acero, un segmento premium que mostró un fuerte crecimiento en el último tiempo.

El termo de vidrio siempre fue el más accesible y por eso tuvo gran volumen, pero hoy está muy amenazado por el contrabando. Entran productos que no pagan impuestos y además están prohibidos por ANMAT porque liberan metales cancerígenos”, manifestó Nadler, quien puntualizó: “Si un termo de acero cuesta menos de ARS$30.000, es una señal clara de que no es apto”.

VER MÁS: La reciente decisión del gobierno de Milei que afectó a Aluar, la otra empresa del dueño de Fate

En tanto, el segmento de acero inoxidable se convirtió en una apuesta estratégica de la empresa. “Decidimos apostar fuerte a una nueva línea. Hoy la demanda creció muchísimo. Hicimos un buen producto que mantiene la temperatura, es liviano, tiene pico cebador y es seguro a un precio justo”, afirmó.

Impacto laboral y mirada a futuro

La apertura de importaciones nos permitió fabricar un producto de mejor calidad y precio. Eso fue positivo para el consumidor, pero fue doloroso reestructurar. Dejamos de ser competitivos. No podíamos mantener una empresa y tanto personal con un producto que quedaba tan por encima del costo del mercado”, explicó.

El director de la empresa, pese a ello, se mostró optimista de cara al futuro:Ahora estamos volviendo a crecer. Apostamos a inversiones en diseño, estamos abriendo locales y creemos que, si nos va bien, vamos a volver a contratar gente, especialmente en áreas comerciales y de diseño”.

VER MÁS: Fate cierra su planta en Argentina y anuncia el despido de más de 900 trabajadores

Lumilagro abrirá su primer local propio en un shopping en la ciudad de Buenos Aires, al tiempo que analiza un plan de expansión para fortalecer el vínculo directo con los consumidores.

Para Nadler, el principal obstáculo para producir en la Argentina aún es la presión impositiva: “Hay una iniciativa nacional de bajar impuestos, pero a nivel provincial no se está acompañando. Hoy sigue siendo mucho más caro producir acá que en China”.

Sobre la recientemente aprobada reforma laboral, consideró que puede ayudar parcialmente: “Puede dar flexibilidad para contratar, pero no alcanza. Todavía falta una reforma fiscal profunda. Con esto no volvemos a fabricar en Argentina, pero sí puede animarnos a generar empleo comercial”.

A su vez, insistió: “El contrabando nos impactó muchísimo. Nos come una parte importante del mercado con un producto que además es tóxico. Cuando el producto hace mal a la salud, no puede haber discusión”.

VER MÁS: Tras meses en rojo, anticipan leve mejora de la industria argentina en enero pero con caída interanual