Buenos Aires — El cambio de matriz productiva que se está llevando adelante en Argentina podría tener a la provincia de San Juan como una de las principales beneficiadas, debido a su potencial minero. Sin embargo, la realidad económica de la provincia arroja una contracara: el aglomerado urbano en torno a su capital es el que tiene mayor nivel de informalidad laboral en todo el país.
En el primer trimestre de 2026, el empleo no registrado en el Gran San Juan se ubicó en 60,9%, cifra que sutúa a este conurbano como el más afectado del país por la informalidad laboral. Un par de casilleros más atrás llegan el Gran Tucumán (56,2%), Santiago - La Banda (55,1%), Jujuy - Palpalá (54,7%), Formosa (53,8%), Concordia (52,9%), Gran Mendoza (52,3%), Gran Resistencia (52,3%), Corrientes (51,9%) y Gran Salta (51%).
Apenas por debajo del 50% se observa a Gran Córdoba (48,5%) y Gran Buenos Aires (47,4%).
En el extremo opuesto, los únicos aglomerados urbanos que se encuentran debajo del 30% de informalidad son: Ushuaia - Río Grande (17,9%), Río Gallegos (24,4%), Ciudad Autónoma de Buenos Aires (26%) y Neuquén - Plottier (26%).
Los datos corresponden al primer trimestre de 2026 y fueron recopilados por la consultora Politikon Chaco, en base a datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec).
La informalidad alcanza el 44,2% a nivel nacional
Al primer trimestre de 2026, en los aglomerados urbanos de la Argentina se registraron 13,47 millones de trabajadores en las distintas modalidades ocupacionales. De ese total, el 71,8% correspondía a asalariados, el 24,2% a cuentapropistas, el 3,7% a patrones y el 0,3% a trabajadores familiares sin remuneración.
En dicho período, el empleo creció 1,6% interanual, equivalente a la incorporación de 212.827 trabajadores. Sin embargo, sostiene Politikon Chaco, “ese resultado agregado esconde un deterioro en la calidad de las nuevas inserciones laborales”.
Esta aclaración surge porque la expansión del empleo estuvo impulsada principalmente por el trabajo por cuenta propia, modalidad que explicó cerca de siete de cada diez nuevos ocupados, mientras que el empleo asalariado permaneció prácticamente estancado. Al mismo tiempo, la tasa de informalidad laboral alcanzó el 44,2% del empleo total, su nivel más elevado de los últimos años, como consecuencia de una destrucción neta de puestos formales y una fuerte expansión del empleo informal.
Expansión laboral, solo por empleo informal
“La totalidad de la expansión del empleo observada durante el período se explicó por puestos de trabajo informales”, reseña el estudio de Politikon Chaco. Y detalla: “En términos absolutos, el empleo formal se redujo en 156.786 puestos de trabajo respecto al primer trimestre de 2025 (-2% interanual), como resultado de la caída tanto entre los asalariados formales (-133.184; - 2,2%) como entre los cuentapropistas formales (-58.049; -4,9%).
En sentido contrario, el empleo informal incorporó 379.708 nuevos trabajadores (+6,8% interanual), impulsado por el crecimiento de los asalariados informales (+168.889 personas; +4,8%) y, especialmente, de los cuentapropistas informales (+214.468; +11,2%)”.
En ese marco, la gran mayoría de aglomerados incrementó sus niveles de informalidad. Respecto al primer trimestre del 2025, las mayores subas se observan en Posadas (+10 puntos porcentuales), Jujuy-Palpalá (+6,2 p.p.) y Gran San Juan (+4,3 p.p.); por el contrario, apenas ocho aglomerados disminuyeron sus niveles de informalidad, siendo Gran La Plata (-1,6 p.p.), Río Gallegos (-2,6 p.p.) y Gran Tucumán-Tafí Viejo (-3,5 p.p.) los que lo hicieron a mayor ritmo.