Cartagena — Colombia se ubica por encima del promedio global en adopción de Inteligencia Artificial (IA) en el trabajo. Así lo confirmó Juan Carlos Uribe, director de transformación y tecnología de Microsoft (MSFT) para Latinoamérica, en entrevista con Bloomberg Línea durante ANDICOM 2026.
“En Colombia vemos que el 63% de los trabajadores ya está usando IA, y eso representa cinco puntos más que el estándar global”, dijo el ejecutivo, quien destacó que el dato no solo mide el uso inicial de la tecnología, sino su impacto real en los resultados de las empresas.
La información proviende de los resultados del Work Trend Index 2026, el estudio anual de la compañía que mide cómo se está transformando el trabajo con IA a partir de señales de productividad de Microsoft y una encuesta a 20.000 trabajadores en 16 países.
Ahora bien, el 70% de los trabajadores colombianos teme quedarse atrás si no se adapta con rapidez, cinco puntos por encima del promedio mundial. Pese a ello, el criterio humano sigue siendo protagonista: el 87% dice usar la IA como un punto de partida y no como una respuesta definitiva, y el 52% considera que el pensamiento crítico es hoy una habilidad esencial frente al avance de estas herramientas.
Para Uribe, la diferencia entre las compañías que “intentan hacer” IA y las que efectivamente logran resultados medibles marca una brecha determinante en este momento de transformación digital.
En ese sentido, el directivo introdujo el concepto de “trabajadores frontera”: empleados que no solo delegan tareas en la IA, sino que piensan de forma crítica sobre cuándo usarla, cómo monitorear sus resultados y cuándo deben intervenir directamente.
El Work Trend Index 2026 confirma esta tendencia: en Colombia, el 17% de los profesionales ya pertenece a este grupo, y entre ellos la proporción de quienes hacen trabajos que antes no podían hacer sube hasta el 79%.
Uribe identificó tres niveles de interacción con la IA que hoy conviven en las empresas: dar instrucciones puntuales y recibir una respuesta; interactuar con agentes a los que se asignan tareas completas; y diseñar un proceso entero que la IA ejecuta mientras la persona solo supervisa.
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El reto de las organizaciones, según Uribe, es acelerar el tránsito hacia ese tercer escenario.
Sin embargo, el avance no está exento de riesgos. El directivo de Microsoft fue enfático en que la confianza es la barrera más difícil de superar, y que depende directamente de la cultura organizacional y del ejemplo que dan los líderes.
Ahí es donde el estudio detecta uno de los mayores rezagos del país: solo el 28% de los usuarios de IA en Colombia siente que su liderazgo está claramente alineado frente a la tecnología, y apenas el 15% percibe que se premia reinventar el trabajo aunque no arroje resultados inmediatos.
A nivel global, Microsoft encontró que factores organizacionales como la cultura y el respaldo de los líderes pesan más del doble que factores individuales a la hora de explicar la adopción real de IA.
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Respecto a los riesgos de ciberseguridad y a los casos de estafas registrados en el país, Uribe fue claro: las empresas no pueden dejar que cada empleado use la IA “como pueda”. La clave, insistió, está en un modelo de gobierno corporativo que defina qué herramientas se alinean con los objetivos de cada organización y en principios de IA responsable que reduzcan la exposición de información sensible.
Sobre la necesidad de regulación estatal, Uribe coincidió en que es indispensable, aunque debe ir acompañada de modelos de gobierno seguros dentro de las propias empresas. A su juicio, Colombia está entre los países más avanzados de la región en este tipo de políticas.
Finalmente, para las empresas que aún no han dado el primer paso, el consejo del ejecutivo buscar un socio tecnológico que acompañe el proceso de principio a fin, en lugar de instalar herramientas novedosas sobre procesos que no fueron rediseñados.
“Eso no sale bien”, advirtió, e invitó a las compañías a construir una estrategia de adopción gobernada y orientada a resultados de negocio reales, y no a simples pilotos aislados.