Bloomberg Línea — El Gobierno del presidente Gustavo Petro destinará COP$7.200 millones (US$2 billones al cambio de hoy) para contener mediante la eutanasia la expansión y el crecimiento poblacional de alrededor de 200 hipopótamos en territorio colombiano, descendientes de cuatro ejemplares que llevó al país el fallecido capo de la mafia Pablo Escobar.
El otrora líder del Cártel de Medellín compró hipopótamos, rinocerontes, elefantes, jirafas, entre otros animales, en la década del 80 para el que fuera su zoológico privado, Hacienda Nápoles, situado en el municipio de Puerto Triunfo (Antioquia).
Hacienda Nápoles pasó a manos del Estado por extinción de dominio y centenares de sus hectáreas han sido entregadas a víctimas de la violencia como parte de una reforma rural agraria.
Ver más: Precio del dólar en Colombia rompe a la baja la barrera de COP$3.600 y se cotiza en mínimos de 2021
Los hipopótamos, sin embargo, han estado reproduciéndose al punto de llegar a 200, con la posibilidad de aumentar a 500 en 2030 y a 1.000 en 2035 si no se toman medidas en el asunto.
Declarados oficialmente como especie exótica invasora en 2022, impactan negativamente los ecosistemas colombianos, especialmente en la calidad del agua, y afectan a especies nativas como el manatí. A ello se suma el riesgo que implican para las comunidades del Magdalena Medio, de ahí la necesidad de controlarlos.
En ese contexto, la ministra de Ambiente, Irene Vélez, presentó un plan de choque para abordar esta problemática, que implica un protocolo técnico de eutanasia.
“De acuerdo con las estimaciones y el modelo inicial, lo que habíamos visto es que lo recomendado por los técnicos en el año 2022 era que se pudieran reducir, sustraer de los ecosistemas al menos 33 especímenes por año”, sostuvo Vélez. “Hay entonces un rezago y con estos recursos quisiéramos apostarle por lo menos a la mitad de los individuos que hoy podemos estimar que existen en los ecosistemas”.
¿Otras soluciones posibles?
Vélez aseguró que otras medidas como la translocación y la esterilización fueron abordadas para evitar el protocolo de eutanasia para todos los hipopótamos, pero fueron infructuosas.
Ver más: Petro descarta que Colombia venda energía a Ecuador si Noboa no elimina los aranceles
La translocación busca reubicar los hipopótamos y es una alternativa que se ha explorado en siete países —Ecuador, Perú, Filipinas, India, México, República Dominicana y Sudáfrica—, pero sin llegar a concretarse debido a barreras legales, técnicas y presupuestales para su desarrollo.
El Ministerio de Ambiente cita tres ejemplos de lo sucedido:
- México: un santuario en México expresó su intención de recibir a diez hipopótamos, pero la autoridad ambiental del país manifestó una restricción legal para la importación de especies invasoras.
- Filipinas: un zoológico de Filipinas había aceptado recibir cinco hipopótamos, y contaba con la aprobación del Ministerio de Ambiente para hacerlo, pero desistió por los costos elevados.
En ese panorama, Vélez sostuvo que la eutanasia es una medida técnica “que hace parte de lo que la ciencia nos pide hacer cuando no es posible la translocación”.