Bloomberg Línea — Más del 55% de la población colombiana ocupada trabaja en la informalidad y en áreas rurales esa tasa se dispara hasta 83%. En agricultura, comercio, transporte, alojamiento y servicios de comida concentran la mayor cantidad de trabajadores informales, quienes no reciben un salario mínimo por las labores que desempeñan.
“Alrededor del 60% de los trabajadores en Colombia son informales, sin acceso a seguros sociales contributivos, como el seguro de desempleo, las pensiones de vejez o las bajas remuneradas por enfermedad y maternidad", indica el reporte Ampliación de la protección social y lucha contra la informalidad en América Latina de la OCDE.
A lo que añade que esta situación agrava la pobreza y deja a muchos trabajadores vulnerables a las crisis económicas.
La informalidad en Colombia también es elevada entre las empresas: alrededor del 76% de las microempresas no están registradas en la administración tributaria y el 89% no están inscritas en cámaras de comercio.
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“Las empresas informales suelen tener un acceso reducido al crédito y a los programas de formación, lo que dificulta su crecimiento, se enfrentan a una menor productividad y carecen de las prestaciones del sector formal”, agrega el documento de la OCDE.
De acuerdo con datos del Dane (Departamento Administrativo Nacional de Estadística), en el sector de agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca, la tasa de informalidad alcanza hasta el 88%. Lo que quiere decir que casi 9 de cada 10 ocupados en este sector trabajan sin contrato ni acceso pleno a seguridad social.
Los trabajadores informales, que no cotizan al sistema de salud, pensiones ni riesgos laborales, no están sujetos a las mismas normas de remuneración que los empleados formales, por lo general ganan por debajo del salario mínimo o reciben ingresos irregulares.
Una precariedad salarial implica también menores derechos laborales y acceso limitado a prestaciones sociales, lo que perpetúa ciclos de vulnerabilidad económica.
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“El 56,3% de los trabajadores jóvenes del país son informales. El 44,8% son informales con salarios menores a un salario mínimo, un 80% del total de jóvenes en informalidad laboral. Necesitamos soluciones para acabar con la exclusión de los jóvenes a la formalidad laboral", dijo José Ignacio López, presidente de ANIF.
Para 2026, el Gobierno Petro decretó un aumento del salario mínimo de 23%, con lo que el monto, con un auxilio de transporte, quedó en COP$2.000.000. Una decisión que ha sido abiertamente criticada por sus implicaciones para la inflación, la tasa de interés del Banco de la República y el empleo formal.
En alojamiento y servicios de comida la tasa de informalidad es del 76% en promedio, y alberga bares, restaurantes, hoteles y servicios turísticos básicos. En actividades artísticas y de entretenimiento la informalidad alcanza el 74%, y se incluyen servicios culturales, entretenimiento y eventos sociales, donde muchos trabajadores ejercen por cuenta propia o sin contratos formales.
En construcción, un sector intenso en mano de obra, donde predominan subcontratos, trabajo por jornadas y sin prestaciones de ley, la tasa de informalidad está entre el 66% y el 71%.
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En transporte terrestre, servicio de taxis y logística básica y operación de aplicaciones, la tasa de informalidad es del 69%. Y en comercio, (incluyendo minorista y reparación de vehículos), la informalidad es del 58%.
La OCDE también resalta que los costos laborales no salariales, que representan el 50 % de los costos laborales de un trabajador con salario medio, también perpetúan las altas tasas de informalidad, autoempleo y desempleo.
Para los trabajadores informales, los costos laborales no salariales suman alrededor del 120% de su salario medio, refiere la Organización. Entre los trabajadores independientes, las cotizaciones son más elevadas para aquellos con ingresos más bajos, ya que las cotizaciones de los independientes siempre se calculan sobre la base del salario mínimo, incluso cuando ganan menos.