Bogotá — El Gobierno convocó por un mes a movilizaciones durante la semana pasada para mostrar que “el pueblo” respalda sus reformas que hacen carrera en el Congreso de la República, pero contrario a ello a los proyectos de ley les siguen apareciendo obstáculos para llegar a buen puerto.
Al cambio de las reglas de juego para el régimen pensional le llegó un nuevo adversario. El Partido de La U radicó una ponencia alternativa para el segundo debate del proyecto de la reforma pensional.
¿Qué cambia?
Reducción del umbral del Pilar Contributivo de 3 salarios mínimos a 1,5 salarios: se propone 1,5 salarios mínimos como monto razonable de cotización al Componente de Prima Media, que ayude a fortalecer el ahorro, brindar equilibrio en la regla fiscal, garantizar el pago de pensiones, atender la situación demográfica y reducir aún más los subsidios a quienes no lo necesitan.
Diferentes análisis muestran que el umbral de 3 salarios hace insostenible el sistema planteado por el Gobierno, al entregar un subsidio a todos los pensionados, entre ellos los de más altos ingresos, quienes recibirían mensualmente hasta $1.064.880 a precios de 2023. Además, ese umbral hará que a 2070 se aumente en un 51,3% del PIB el gasto fiscal para cubrir el Pilar Contributivo.
Al bajarlo a 1,5 salarios, se logra reducir ese compromiso fiscal y conservar mayor ahorro pensional, el cual pasaría del 27,25% del PIB al 52,5% para invertirlo en condiciones de mercado y generar desarrollo económico.
El Pilar Semicontributivo: con un umbral de 1,5 salarios, se liberan recursos que en el sistema propuesto por el Gobierno se irían a subsidiar a los cotizantes con mayores ingresos.
En la propuesta alternativa, se liberan $486.0401 en subsidios mensuales mal focalizados, que podrían destinarse a mejorar la renta vitalicia de los beneficiarios del Pilar Semicontributivo. Otro ajuste es reducir la edad de acceso a este pilar en 62 años hombres y 57 años mujeres (la propuesta del Gobierno es de 65 años hombres y 62 mujeres).
Pilar Solidario: reducir el umbral de cotización a 1,5 salarios, ayuda a que tengamos mayor espacio fiscal en el largo plazo para utilizarlo en quienes más lo requieren y no en las pensiones de los que más altos ingresos poseen.
En 2052 se tendría un potencial de 4,9 adultos mayores susceptibles de disfrutar este beneficio económico y a 2100 se estima sean 6,7 millones de personas.
El Fondo de Ahorro del Pilar Contributivo: Este fondo será uno de los más grandes de América Latina para el manejo de los aportes pensionales, lo cual demanda una institucionalidad con personal experimentado, especializado e independiente.
Por ello, se propone que la entidad administradora no sea Colpensiones, sino el Banco de la República, que tendrá la responsabilidad de impartir directrices para la operatividad de la desacumulación del ahorro destinado al pago de pensiones, la definición del régimen de inversión y la contratación de los encargos fiduciarios para el manejo de estos recursos.
Colpensiones tiene diversas falencias, según la ponencia, entre ellas poca claridad en la inversión de mejoras operativas, administrativas y tecnológicas. La validación de información en Excel y el uso de tecnología heredada del Instituto de Seguros Sociales (ISS), como también el incremento de ataques informáticos y el volumen considerable de operaciones manuales, generan entorpecimiento en los procesos, desgaste administrativo y riesgo de incumplimiento.
Por el contrario, el Banco de la República es una entidad con experiencia en el manejo del fideicomiso de inversión de los recursos de seguridad social de sus exempleados ($3.2 billones), como también ha demostrado eficiencia en la administración del Fondo de Ahorro de Estabilización, con un excelente desempeño en alcanzar los portafolios de referencia para sus inversiones.
Comité Directivo del Fondo de Ahorro del Pilar Contributivo: se propone reforzar su gobernanza e independencia, incluyendo entre sus miembros al Gerente General del Banco de la República y a tres miembros que representen afiliados y empleadores, cuya postulación sea realizada por universidades y no por el Presidente de la República.
También se propone que las acciones del comité sean supervisadas por la Superfinanciera.
Entrada en vigencia: la entrada en vigencia de esta reforma requiere preparación y la expedición de una vasta reglamentación, como también la adecuación de la capacidad administrativa, técnica, presupuestal y organizacional de la institucionalidad del sistema de pensiones. Por eso se propone que la entrada en vigencia sea a partir de enero de 2026.
Redención del bono pensional para mujeres: actualmente el bono pensional (recursos pertenecientes a los afiliados que pasaron de una AFP al ISS/Colpensiones) se redime a los 62 años para las mujeres, impidiendo que aquellas puedan tener reconocimiento de su pensión de vejez en un monto acorde con los recursos ahorrados o puede significarle el aplazamiento en 5 años del goce de la prestación. En la ponencia alternativa se propone reducir a 57 años la edad de reconocimiento del bono pensional.
Ahorro en el Componente Complementario de Ahorro Individual: debido a que el Fondo de Ahorro se alimentará con las cotizaciones de la mayoría de los afiliados al sistema, proponemos eliminar la destinación de un (1) punto de los 16 puntos que se destinan al Componente Complementario de Ahorro Individual, lo que permite redirigirlo a aumentar de 13.2 puntos a 14 puntos la cotización destinada a la cuenta de ahorro del afiliado. Esta medida permitirá mayor ahorro y mayor mesada pensional para los colombianos.
La propuesta ya recibió el respaldo de algunos de los expertos que criticaron el proyecto inicial y encuentran en la propuesta alterna soluciones a algunas de las dificultades que se han planteado.