Bloomberg Línea — En Colombia los trabajadores independientes crecen siete veces más rápido que los asalariados, de acuerdo con el informe Pulso a la Formalidad de la Asociación Nacional de Cajas de Compensación Familiar (Asocajas). Lo que refleja que el mercado laboral tiene una composición cada vez más diversa.
“El Pulso a la Formalidad nos permite entender cómo evoluciona el empleo formal en Colombia y qué implicaciones tienen esos cambios para un sistema que transforma el trabajo formal en acceso a vivienda, educación, empleo, recreación y otros servicios para millones de trabajadores y sus familias”, señaló Adriana Guillén, presidenta de Asocajas.
El documento revela que los trabajadores independientes afiliados al Sistema de Compensación Familiar crecieron 11,3% durante el primer trimestre del año, frente a un aumento de apenas 1,6% entre los trabajadores dependientes.
En ese periodo, las personas independientes afiliadas pasaron de 225.000 a 250.000.
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El promedio mensual de trabajadores dependientes afiliados al Sistema durante el primer trimestre de 2026 llegó a 8,53 millones, lo que representa 135.000 nuevos afiliados frente al mismo periodo de 2025. Aunque ese crecimiento es más lento que el de los independientes, sigue siendo un indicador positivo para la formalización laboral del país.
A nivel regional, el análisis identificó comportamientos dispares. Chocó (6,5%), Santander (6,2%) y Magdalena (6,1%) registraron los mayores incrementos en afiliaciones, mientras que Tolima fue el único departamento con una caída, de 0,1%.
Las regiones más grandes del país, Bogotá-Cundinamarca y Valle del Cauca, apenas crecieron 0,8%, lo que sugiere que buena parte del dinamismo de la formalización se está dando fuera de los centros económicos tradicionales.
Más empresas aportantes
El estudio también reveló que el número de empresas aportantes al Sistema aumentó 4,2%, al pasar de 710.000 a 740.000. Este crecimiento estuvo liderado principalmente por microempresas y pequeños empleadores, en especial del sector servicios.
Cada nuevo aportante incorporó, en promedio, 4,5 trabajadores al Sistema, lo que confirma que la formalización sigue expandiéndose desde unidades productivas pequeñas y nuevos empleadores, destaca Asocajas.
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Otro de los hallazgos es el aumento de los hogares que formalizan la vinculación de trabajadoras y trabajadores del servicio doméstico, un grupo que históricamente ha enfrentado mayores niveles de informalidad y que ahora amplía su acceso a la protección social.
El salario mínimo recompone las categorías de afiliación
El incremento del salario mínimo en 2026 también dejó su huella en la composición del Sistema. La Categoría A, que agrupa a trabajadores con ingresos de hasta dos salarios mínimos, creció 6,1%, mientras que la Categoría C, correspondiente a quienes ganan más de cuatro salarios mínimos, se redujo 23,9% como resultado de los nuevos umbrales de clasificación.
Para Asocajas, este comportamiento amplía el número de trabajadores con acceso a subsidios y beneficios, pero también modifica el equilibrio entre quienes financian el Sistema y quienes acceden a sus prestaciones, un aspecto que consideran clave monitorear para preservar la capacidad redistributiva del modelo.
El informe destaca que el Sistema de Compensación Familiar sigue sosteniéndose en un modelo solidario. Las microempresas representan cerca del 70% de los aportantes, pero generan solo el 11,5% de los recursos, mientras que las grandes empresas —apenas el 1% de los aportantes— financian el 53,7% de los aportes totales.
Esta estructura permite que los recursos de las compañías con mayor capacidad contributiva se traduzcan en subsidios y servicios para los trabajadores y familias de menores ingresos.
El estudio también identificó cambios en los sectores que impulsan el crecimiento del Sistema. La administración pública lideró el aumento de los aportes y afiliaciones, seguida por el comercio y la seguridad, mientras que la minería y parte de la infraestructura perdieron peso relativo.
Informalidad sigue latente
En Colombia, más del 55% de la fuerza laboral colombiana trabaja en condiciones informales.
Los sectores que más han perdido empleos en Colombia “son el agrícola y el de comercio, que son intensivos en mano de obra, pero más importante aún, que son donde más personas ganan alrededor de un salario mínimo”, le dijo a Bloomberg Línea César Pabón, director de Investigaciones Económicas de Corficolombiana.
Lo que esta relacionado, agregó, con los datos positivos de la actividad económica, que no son sostenibles en el tiempo. “Por lo que tenemos que obsesionarnos con la inversión con aquellos sectores que realmente generan prosperidad en el mediano y largo plazo”.