Bloomberg — La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, trabaja en el desarrollo de modelos climáticos que ayuden a prevenir fenómenos meteorológicos extremos, como parte de una iniciativa para establecer una supercomputadora pública capaz de utilizar millones de datos para abordar los desafíos nacionales.
Investigadores mexicanos colaborarán con el Centro de Supercomputación de Barcelona para estandarizar los datos meteorológicos de México y así mejorar los pronósticos climáticos y las alertas tempranas, según Fabián Vázquez Romaña, coordinador del Servicio Meteorológico Nacional.
Aunque aún se encuentra en sus primeras etapas, la supercomputadora se ha convertido en una de las iniciativas emblemáticas de Sheinbaum. Bautizada como Coatlicue, en honor a una deidad azteca madre de otros dioses y fuente de energía, el proyecto busca dotar a México de una capacidad de procesamiento de datos equivalente a la de aproximadamente 375.000 computadoras convencionales funcionando simultáneamente. Se utilizará para predicciones climáticas, planificación energética y prevención de la corrupción, entre otras funciones.
El gobierno invertirá MXN$6.000 millones (US$340 millones) en la supercomputadora, que alcanzará los 314.000 billones de operaciones por segundo, siete veces más que Pegaso, la supercomputadora más grande de Brasil. Según el gobierno, Coatlicue también tendrá más de cien veces la capacidad del sistema más avanzado de México, Yuca, ubicado en Sonora.
La construcción ya ha comenzado cerca de la Ciudad de México, aunque podría tardar al menos dos años, declaró el miércoles Estefanía Capdeville, directora de cooperación global de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones, junto a Vázquez Romaña en el consulado mexicano en Barcelona.
Para fines meteorológicos, “la supercomputación es necesaria ahora”, afirmó Vázquez Romaña. “No podemos esperar otros dos años para que todo esté instalado en México”, añadió, subrayando la necesidad de avanzar con la ayuda de investigadores españoles.
El interés de Sheinbaum por la ciencia climática es anterior a su mandato. La presidenta posee un doctorado en ingeniería energética, realizó su tesis de licenciatura sobre termodinámica y colaboró en la redacción de dos informes para el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas, uno de los cuales le valió al grupo el Premio Nobel de la Paz en 2007.
En la primera fase del trabajo para la creación de modelos climáticos, los equipos procesarán miles de datos meteorológicos recopilados desde 1950 para completar la información faltante, utilizando métodos matemáticos. Inicialmente se probarán tres modelos de interpolación diferentes y se seleccionará el que presente el menor margen de error, según indicó Vázquez Romaña.
El gobierno priorizará el análisis de datos en las zonas más densamente pobladas del país: el Valle de México, donde se encuentra la Ciudad de México, y las áreas metropolitanas de Monterrey y Guadalajara. Estas tres ciudades también serán sede de la próxima Copa Mundial de Fútbol de la FIFA, que comienza en junio.
Aún no se ha fijado una fecha para el inicio de la programación. Pero una vez que comience, los resultados podrían estar listos en un mes y el sistema podría empezar a usarse en México de inmediato, posiblemente a tiempo para la próxima temporada de lluvias, dijo Vázquez Romaña. “Es un primer paso muy importante para mejorar de forma constante los pronósticos meteorológicos”, agregó.
A largo plazo, el gobierno planea utilizar la supercomputadora para procesar datos en sectores como aduanas, agricultura e inteligencia artificial.
Lee más en Bloomberg.com