El parque automotor uruguayo va cambiando, progresivamente, pero a paso firme: en 2025, el 20% de los 0 kilómetros comercializados en el país sudamericano correspondió a vehículos eléctricos, según se desprende de informes de la Asociación del Comercio Automotor (ACAU).
La entidad había publicado a principios de enero que se habían vendido en el país, durante todo el año pasado,71.442 unidades nuevas y esta semana difundió un nuevo documento en el que señala que 14.443 fueron eléctricas.
“Venta de eléctricos en el 2025: las 14.443 unidades vendidas representan un crecimiento exponencial del 146,7% con respecto al 2024. El segmento SUVs superó al de automóviles", menciona el comunicado de ACAU.
El gerente de ACAU, Ignacio Paz, le contó al matutino El Observador que la demanda por los vehículos eléctricos crece año tras año. Una muestra de eso es que en 2024 la comercialización había triplicado la cantidad de 2023.
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“Estamos en la etapa del nacimiento de la movilidad eléctrica”, destacó el ejecutivo. “Lentamente se fue perdiendo el miedo de comprar un auto eléctrico”, reseñó.
Como advertencia, Paz expresó al mencionado medio de comunicación que la cobertura de carga para los vehículos se está “quedando corta” ante el aumento del parque eléctrico.
Durante el gobierno pasado, la Administración Nacional de Usinas y Transmisiones Eléctricas (UTE) asumió el compromiso de instalar 370 cargadores en todas las rutas nacionales con la intención que hubiera un equipo de carga cada 50 kilómetros. Si bien el compromiso se cumplió, el parque automotor eléctrico crece más rápido que las opciones de carga.
Beneficios fiscales y riesgos de sostener consumos de alta gama
La venta de autos eléctricos en Uruguay se explica también por los beneficios fiscales, según destaca un artículo de Página 12. Los eléctricos no pagan arancel extra-zona, no tributan IMESI —impuesto interno aplicado a bienes considerados contaminantes— y cuentan con 50% de descuento en la patente. “Los instrumentos más efectivos han sido una combinación de beneficios fiscales y tarifarios, bonificaciones para la carga y el despliegue estratégico de infraestructura”, resumió explica Agustín Mazzini, uno de los diputados del Frente Amplio que promueven políticas públicas de movilidad eléctrica.
Si bien el legislador celebró el impacto que han tenido estas normativas en favor de la movilidad eléctrica, también sopesó: “Es un sector con subsidios en revisión permanente. Existe el riesgo de fomentar la movilidad individual y, además, beneficiar fiscalmente autos de gamas altas”.