Bloomberg — La presidenta interina Delcy Rodríguez dijo que “ya basta” de la injerencia de Estados Unidos en Venezuela, al dirigirse el domingo a trabajadores petroleros estatales en el estado de Anzoátegui.
“Ya basta de las órdenes de Washington sobre políticos en Venezuela. Que sea la política venezolana la que resuelva nuestras divergencias y conflictos”, dijo Rodríguez a la multitud. “Ya basta de potencias extranjeras”.
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Rodríguez y su hermano Jorge Rodríguez, el presidente de la Asamblea Nacional, endurecieron su retórica durante el fin de semana, mientras el gobierno enfrenta resistencia de sectores públicos y partidos de izquierda frente a una propuesta de reforma de la industria petrolera.
Los hermanos se reunieron con trabajadores de Petróleos de Venezuela en la refinería de Puerto La Cruz, tras las críticas a una serie de reformas que desmantelarían el monopolio estatal y permitirían a empresas privadas producir y vender crudo de las vastas reservas del país.
Los comentarios de Rodríguez se producen antes del segundo y último debate de la ley de hidrocarburos en la Asamblea Nacional, controlada por el gobierno, con una consulta pública prevista para el lunes.
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Las declaraciones subrayan el esfuerzo del gobierno por contener la oposición interna a una reforma de la industria petrolera venezolana, mientras los legisladores se preparan para votar cambios destinados a atraer inversión extranjera en medio de una intervención estadounidense sin precedentes.
Pese a las palabras de Rodríguez, hay señales de que el gobierno venezolano sigue buscando apaciguar a Washington, entre ellas, la liberación de decenas de presos políticos como parte de un proceso más amplio que comenzó el 8 de enero tras la captura de Maduro.
Unos 229 presos políticos han sido liberados desde entonces, según la ONG Justicia, Encuentro y Perdón, mientras cientos permanecen detenidos.
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