Bloomberg — El fondo soberano de Noruega, el mayor del mundo, registró su mejor rentabilidad trimestral en seis años, gracias en parte a las ganancias obtenidas por sus participaciones en empresas tecnológicas globales.
El fondo de US$2,3 billones, gestionado por Norges Bank Investment Management, obtuvo una rentabilidad del 11,5% en el segundo trimestre, según un comunicado publicado el miércoles. Este fue el mejor resultado desde el segundo trimestre de 2020.
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Las inversiones en renta variable impulsaron las ganancias, con una rentabilidad del 16%, mientras que la renta fija aportó un 1,1%. Las inversiones en inmuebles no cotizados y en infraestructuras obtuvieron ambas una rentabilidad del 1,8% en el trimestre.
El fondo posee alrededor del 1,5% de todas las acciones que cotizan en bolsa a nivel mundial y se ha convertido en uno de los mayores inversores del mundo en empresas relacionadas con la inteligencia artificial. Nvidia Corp. (NVDA) siguió siendo la mayor participación del fondo al cierre del primer semestre, seguida de Microsoft Corp. (MSFT) y Apple Inc. (AAPL).
“Los chips impulsan el valor del fondo a una escala nunca antes vista”, declaró el CEO, Nicolai Tangen, en una conferencia de prensa en Arendal, al sur de Noruega.
Creado en la década de 1990, el fondo invierte los ingresos procedentes de la industria del petróleo y el gas de Noruega, tras el descubrimiento de yacimientos fósiles por parte de este país nórdico a finales de la década de 1960. Las transferencias del fondo, limitadas anualmente al 3% de su tamaño, aportan aproximadamente una cuarta parte del gasto presupuestario de Noruega.
La rentabilidad del primer semestre fue del 9,4%, superando al índice de referencia del fondo en 22 puntos básicos. Este rendimiento, impulsado por los sectores de las telecomunicaciones, la tecnología y la energía, supuso un máximo histórico para un periodo de seis meses cuando se mide en coronas. Las acciones tecnológicas, lideradas por empresas relacionadas con la inteligencia artificial, fueron también el principal motor de la rentabilidad anual del 15,1% registrada en 2025.
Las diez principales posiciones representan el 20% del valor del fondo, y las inversiones en EE.UU. suponen el 55%, señaló Tangen. Reiteró que, al tratarse de un fondo indexado de amplia base, las opciones para mitigar los riesgos de concentración siguen siendo limitadas.
A principios de este año, un comité asesor recomendó al fondo que aumentara su preparación para hacer frente al creciente riesgo geopolítico, incluso en EE.UU. No está autorizado a invertir en capital riesgo.
El Ministerio de Finanzas de Noruega ha encomendado al fondo que siga de cerca un índice de referencia, con un margen limitado para desviarse de él mediante una gestión activa. Por lo tanto, la mayor parte de su rendimiento refleja los movimientos de los mercados bursátiles y de renta fija mundiales, más que una selección discrecional de valores.
Estos resultados se dan a conocer en un momento en que el fondo sigue siendo el centro de un debate político nacional sobre sus directrices éticas y sus inversiones en empresas implicadas en la guerra de Israel en Gaza. El fondo mantiene inversiones en 29 empresas israelíes, todas las cuales cumplen sus directrices éticas, según declaró Carine Smith Ihenacho, directora de gobierno corporativo, en la misma rueda de prensa.
El Parlamento noruego ordenó el año pasado una revisión de las directrices éticas que rigen el fondo soberano, suspendiendo temporalmente las exclusiones de empresas mientras una comisión examina si deben modificarse las normas. La revisión, solicitada por el ministro de Finanzas, Jens Stoltenberg, deberá concluir antes del 15 de octubre.
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NBIM también ha ampliado el uso interno de la inteligencia artificial, implementando grandes modelos lingüísticos para evaluar las empresas recién incorporadas a la cartera en cuanto a riesgos de gobernanza, corrupción y derechos humanos, con el fin de complementar la supervisión tradicional.
--Con la colaboración de Anton Wilen y Veronica Ek.
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