Bloomberg — El refuerzo de la presencia militar estadounidense en el Caribe, diseñado para acabar con las rutas de la droga y apretar las tuercas a Venezuela y Cuba, va a traer beneficios económicos a Puerto Rico.
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El territorio estadounidense de 3,2 millones de habitantes espera que las inversiones relacionadas con las operaciones militares y los proyectos de infraestructuras alcancen los US$833 millones en el año fiscal 2026, generando un impacto económico estimado de US$2.000 millones y creando unos 12.346 puestos de trabajo, según un estudio elaborado por la Junta de Planificación de Puerto Rico.
Si las estimaciones se cumplen, sería un gran impulso para una isla con un PIB anual de unos US$126.000 millones que se espera que experimente un crecimiento inferior al 1% este año. El estudio es el primero de este tipo, por lo que no hay cifras anteriores para comparar.
Estados Unidos se ha apoyado mucho en Puerto Rico al desplegar buques de guerra y personal en la región como parte de la Operación Lanza del Sur, supuestamente para frenar el narcotráfico. El despliegue llegó a su punto álgido el 3 de enero, cuando las fuerzas especiales estadounidenses capturaron al presidente venezolano Nicolás Maduro en Caracas, lo trasladaron a un portaaviones y luego lo llevaron a Nueva York para ser juzgado.
Ahora la administración Trump está centrada en asfixiar a Cuba, lo que puede prolongar la actividad en Puerto Rico.
La gobernadora Jenniffer González, republicana acérrima y partidaria de Trump, ha abrazado la idea de que la isla da a Washington la capacidad de proyectar fuerza militar en el Caribe.
El informe reveló que la mayor parte de la financiación militar -aproximadamente US$500 millones- se destinará a Fort Buchanan, en las afueras de San Juan, y que alberga a unos 15.000 miembros del servicio. Fort Ramey, en la costa occidental, tiene prevista una inversión de US$81 millones y Roosevelt Roads, la que fuera la mayor base naval estadounidense en la costa oriental, recibirá unos US$79 millones.
El aumento de la presencia militar ha provocado protestas y manifestaciones en la isla, aunque González ha acogido con satisfacción la afluencia, calificándola de “buena para Puerto Rico, buena para nuestra seguridad, buena para la economía”.
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