Bloomberg Línea — La Comisión Federal de Comercio (FTC) de Estados Unidos anunció el envío de casi US$23 millones a consumidores que fueron engañados por los esquemas inmobiliarios Sanctuary Belize y su desarrollo asociado Kanantik, que prometían inversiones de lujo en la costa sur de Belice.
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La medida beneficiará a unos 1.659 inversionistas, muchos de ellos jubilados, que compraron terrenos bajo falsas promesas de altos rendimientos y amenidades de lujo.
Según los documentos judiciales, el fraude comenzó como un sofisticado esquema de inversión inmobiliaria internacional, operado por Andris Pukke, un estafador reincidente radicado en California, quien perpetuó la estafa incluso mientras cumplía una condena de prisión por obstrucción a la justicia, y sus asociados Peter Baker y John Usher.
El proyecto era presentado bajo varios nombres, incluyendo Sanctuary Belize, Sanctuary Bay y The Reserve, y se promocionaba como un desarrollo de lujo en Belice.
Los compradores interesados recibían llamadas de promotores en California que se presentaban como “consultores inmobiliarios” o “consultores de inversión”.
De acuerdo con la FTC, estos vendedores aseguraban que el modelo de negocio de “no deuda” hacía que la inversión fuera menos riesgosa que un desarrollo tradicional y que cada dólar recaudado se reinvertiría directamente en el desarrollo. Además, prometían que el financiamiento continuo permitiría completar el proyecto entre dos y cinco años.
Los acusados también aseguraban que el desarrollo incluiría un hospital con médicos estadounidenses, un centro de emergencias, una marina, un campo de golf profesional y un aeropuerto internacional con vuelos directos a Estados Unidos.
Los vendedores prometían que estas amenidades garantizarían que los valores de los lotes se duplicaran o incluso triplicaran en apenas unos años, y que sería fácil revenderlos.
Basándose en estas afirmaciones, los consumidores adquirieron lotes que costaban entre US$150.000 y US$500.000, con grandes pagos iniciales y cuotas mensuales, además de tarifas de asociación de propietarios (HOA fees).
En la práctica, los fondos fueron desviados para financiar el estilo de vida de los acusados. El desarrollo no se completó en los plazos prometidos, los lotes no aumentaron de valor y tampoco existía un mercado de reventa, por lo que los compradores perdieron parte o todas sus inversiones.
Compensación a los inversores
Ante esas irregularidades, la FTC presentó en noviembre de 2018 una demanda por prácticas engañosas de telemarketing y publicidad.
El entonces presidente de la institución, Joe Simons, afirmó que los demandados operaban “un sofisticado esquema internacional de inversión inmobiliaria que estafó a los consumidores con millones de dólares de sus ahorros de jubilación ganados con esfuerzo”.
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Tras el juicio de 2020, un tribunal federal de Maryland determinó que los acusados habían recaudado más de US$100 millones mediante las promesas falsas, y en 2022 el Tribunal de Apelaciones confirmó la sentencia y la validez del esquema.
En septiembre de 2025, Pukke, alias “Marc Romeo”, también conocido como “Andy Storm”, fue condenado a ocho años de prisión por liderar la estafa inmobiliaria.
Los pagos que la FTC está devolviendo actualmente incluyen US$20′028.170 para 1.202 reclamantes de Sanctuary Belize y US$2′836.838 para 447 reclamantes de Kanantik y otras áreas cubiertas por la orden judicial, informó en un comunicado.
Según la FTC, el monto promedio de los cheques será de US$16.462 para los inversores de Sanctuary Belize y de US$6.346 para los de Kanantik.
Esta segunda ronda de pagos se suma a una primera entrega de aproximadamente US$10 millones en agosto de 2023, dirigida únicamente a los compradores de Sanctuary Belize.