Bloomberg Línea — La NASA presentó esta semana los últimos avances de la misión Dragonfly, una nave espacial del tamaño de un automóvil y propulsada por ocho rotores que tiene como destino Titán, la mayor luna de Saturno, en una misión que podría transformar la comprensión de la química que pudo haber dado origen a la vida.
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Durante la transmisión en vivo realizada desde el Laboratorio de Física Aplicada (APL) de la Universidad Johns Hopkins, la investigadora principal de la misión, Zibi Turtle, detalló que Titán es el único lugar del sistema solar, además de la Tierra, que cuenta con una atmósfera densa y una química orgánica compleja.
“El paisaje es sorprendentemente similar al terrestre, con lagos, ríos y mares de metano líquido, e incluso dunas de arena orgánica”, explicó Turtle. Según la científica, estudiar esta luna helada ofrece la oportunidad de comprender la química “prebiótica” que existió en la Tierra antes del surgimiento de la biología.
Dragonfly, que llegará a Titán a finales de 2034 tras su lanzamiento programado para julio de 2028, es el primer rotorcraft diseñado por la NASA para explorar otro mundo.
La nave mide casi cuatro metros (13 pies) de largo y tiene un peso equivalente a dos tercios de un vehículo pequeño.
“En Titán, debido a la baja gravedad (una séptima parte de la terrestre) y la densa atmósfera, es físicamente más fácil volar que en nuestro planeta”, señaló Simmie Berman, líder del subsistema termomecánico del proyecto en APL.
La misión no busca detectar vida directamente, sino evaluar la habitabilidad del satélite. “Es como si tomaras un rover y un helicóptero y los unieras”, describió Melissa Trainer, investigadora principal adjunta de la NASA.
La nave actuará como un laboratorio científico portátil capaz de desplazarse a múltiples lugares de interés. El sistema de recolección de muestras de la nave espacial cuenta con un taladro especializado, diseñado para perforar las superficies de Titán, las cuales presentan una dureza extrema debido a las temperaturas congelantes del entorno.
Una vez que el dispositivo genera los fragmentos de material, un mecanismo de succión similar al de una aspiradora utilizará el aire gélido de la propia luna para transportar la muestra a través del sistema. Luego, las partículas recolectadas se depositan en pequeñas cantidades dentro de una serie de copas dispuestas en un carrusel móvil.
Avances de la misión
La presentación del jueves sirvió para mostrar que el módulo de aterrizaje, que hasta hace poco era un conjunto de piezas estructurales, ya adquirió su forma definitiva.
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El pasado 29 de junio, el equipo entregó el fuselaje para su próxima fase de integración antes de lo previsto, tras superar un mes de pruebas.
Los ingenieros sometieron la estructura a pruebas de vibración para simular las cargas del lanzamiento y la entrada a la atmósfera de Titán. En una de ellas, la nave fue suspendida a pocos centímetros del suelo mediante cuerdas elásticas para medir cómo las vibraciones de los rotores resonaban en el chasis.
Adicionalmente, el equipo realizó una prueba de sellado. A diferencia de la mayoría de naves espaciales diseñadas para el vacío, Dragonfly debe soportar una atmósfera superficial en Titán que es un 50% más densa que la terrestre.
Para garantizar la hermeticidad, los ingenieros presurizaron la estructura exterior para detectar posibles fugas. Entre los hitos de integración recientes destaca además la instalación de la antena de alta ganancia de 87,4 centímetros de ancho, el principal sistema para comunicarse con la Tierra y enviar los datos científicos.
La antena se plegará antes de cada vuelo para protegerla de las vibraciones y el polvo. Para soportar las temperaturas promedio de 179 grados bajo cero, la nave será cubierta con unas 850 piezas de espuma aislante fabricadas a mano en las instalaciones de APL.
Antes de su lanzamiento, la aeronave pasará por una cámara criogénica construida en las instalaciones de APL, denominada “cámara de Titán”, que emulará las temperaturas y la presión del entorno al que deberá enfrentarse la nave en los próximos años.