Bloomberg — Es posible que los ministros de Energía de la Unión Europea (UE) sostengan una reunión de emergencia para debatir sobre el alza de los mercados energéticos, al tiempo que los funcionarios asumen un tono más apremiante sobre la crisis más grave del sector en el bloque en las últimas décadas.
De acuerdo con la agencia de noticias CTK, la República Checa, que tiene la presidencia de turno de la Unión Europea, está considerando organizar una reunión para debatir la idea de fijar un límite a los precios de la electricidad, según declaraciones del ministro de Industria, Jozef Sikela. Añadió que los checos son partidarios de establecer un límite de precios en toda la UE, pero no ofreció detalles sobre las posibilidades de nuevas medidas.
El alza de los precios del gas y la electricidad ha incrementado la inflación y puede provocar una recesión en las economías. Los precios europeos de la electricidad se han elevado en las últimas semanas con el recorte del suministro de gas de Rusia después de la invasión de Ucrania.
Sikela indicó que “si se tiene un mercado europeo y un problema para toda Europa, el planteamiento más sencillo es buscar una solución a nivel europeo”. “Debemos observar si esta situación se prolonga y se agrava”.
En referencia a la posible reunión ministerial, el portavoz del gobierno francés, Olivier Veran, dijo a periodistas el miércoles que Francia “en general” está alineada con las políticas energéticas de la UE. Pero enfatizó que eso no significa necesariamente que París respaldará la “lógica” de un tope europeo en el precio de la energía.
La situación de Francia es diferente a la de otros países europeos gracias a las medidas gubernamentales que le han dado una mejor protección contra la inflación, dijo Veran.
‘Punto de inflexión’
El presidente francés, Emmanuel Macron, en declaraciones al comienzo de una reunión de gabinete el miércoles temprano, dijo que cree que “estamos en el proceso de vivir un punto de inflexión o un cambio radical”. Se refirió a las presiones sobre las finanzas públicas, “el fin de la abundancia de artículos y tecnología que parecían siempre disponibles”.
“Nuestra libertad, el sistema de libertad al que nos hemos acostumbrado a vivir tiene un costo”, dijo Macron. “Y a veces, cuando necesitamos defenderlo, puede implicar hacer sacrificios”.
Macron viajará a finales de esta semana a Argelia, una antigua colonia francesa y uno de los mayores productores de gas del mundo. Pero se espera que su visita se centre más en reparar las relaciones que en reemplazar las importaciones de gas originarias de Rusia, según funcionarios franceses cercanos al presidente.
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