Musk ha convertido el ‘fracaso’ de Tesla en una victoria: Matthew A. Winkler

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Bloomberg — Cualquiera que busque en Google la frase “Tesla ha fracasado” se verá inmediatamente inundado de supuestas deficiencias de la multinacional automovilística y de energía limpia en sus vehículos eléctricos de emisiones cero, su cultura laboral, sus prácticas empresariales, su seguridad laboral y, sobre todo, su controvertido consejero delegado, Elon Musk. En tiempos como estos, conviene recordar lo que Gertrudis le dice a su hijo Hamlet en la obra más famosa de Shakespeare: “La dama protesta demasiado, me parece”.

Cuando se trata de Tesla Inc., esas críticas son poco más que un espectáculo secundario. Ningún otro fabricante de automóviles se acerca a su rendimiento, que incluye ingresos récord cada año desde que empezó a publicar resultados financieros en 2007. Con un valor en bolsa de 659.000 millones de dólares a fecha del viernes, Tesla vale más que Toyota Motor Co, Mercedes-Benz Group AG, Volkswagen AG, BMW AG, General Motors Co, Stellantis NV y Ford Motor Co juntas.

Y aunque todo el mundo pensaba que el enredo de Musk con Twitter Inc. perjudicaría a Tesla, los resultados demuestran lo contrario. Tesla está convirtiendo cada 100 dólares de ingresos en 26 dólares de beneficio después de los costes de producción, el margen bruto más amplio desde que la empresa con sede en Austin, Texas, comenzó a vender más de 50.000 coches al año en 2015. Tesla también registra el mayor margen de beneficio entre los 10 mayores fabricantes de automóviles, lo que le proporciona una enorme ventaja competitiva al permitirle invertir más dinero en mejorar sus coches y desarrollar nuevos productos que sus pares, según datos recopilados por Bloomberg.

Musk ha insinuado en las últimas semanas que Tesla revelará más detalles sobre su plataforma de vehículos eléctricos de nueva generación, más pequeña y barata, en su jornada de inversores del 1 de marzo. Dada la cuota de mercado ya dominante de la empresa en el sector de los vehículos eléctricos, probablemente sea un día temido por sus competidores.

No es de extrañar que 30 analistas tengan una recomendación de “compra” sobre Tesla, un récord para la empresa que se remonta a su oferta pública inicial en 2010. El número de mejoras aumentó un 32% el año pasado a pesar de que las acciones de Tesla se desplomaron un 65% en medio de un desagradable mercado bajista para los valores tecnológicos. El Bloomberg Recommendation Consensus Rating, que cuantifica las previsiones de los analistas, revela que ningún otro fabricante de automóviles fue mejorado con tanta rotundidad.

Tal vez la razón por la que los analistas están enamorados de Tesla es porque demuestra continuamente que los escépticos se equivocan en un negocio que una vez se consideró inexpugnable. Las ventas anuales de su sedán insignia Model 3 aumentaron 278 veces a 493.310 unidades en 2022 desde menos de 2.000 en 2017, según datos compilados por Bloomberg. Las entregas del Prius de Toyota, el vehículo híbrido de referencia del sector, cayeron un 66% durante el mismo periodo. Las ventas de BYD Co. con sede en Shenzen (China), el mayor fabricante rival de VE, se multiplicaron por 17.

Con todas las empresas automovilísticas vendiendo ahora vehículos eléctricos -un resultado que se predijo como la desaparición de la startup californiana que impulsó a los compradores mundiales de automóviles a empezar a rechazar el motor de combustión interna universal-, Tesla se tambaleaba hace apenas dos meses por el asalto de sus detractores, encabezados por los vendedores en corto Jim Chanos, David Einhorn y Andrew Left. El fundador de Scion Asset Management, Michael Burry, que hizo su fortuna y su reputación anticipándose correctamente a la crisis financiera de las hipotecas subprime, fue uno de los que no veían fin a los escollos que envolvían a Musk.

Demasiados detractores de Tesla se centran en las payasadas de Musk. Para ellos, el éxito de Tesla en bolsa y su valoración superior, incluso con el revés del año pasado, se debe únicamente a la demanda incesante de la legión de “fanboys” de Musk y de la misma gente que cree que Bitcoin todavía llegará al millón de dólares y suplantará al sistema financiero mundial.

Pocos se molestaron en mencionar que Tesla, que perdió 670.000 millones de dólares de valor de mercado el año pasado, seguía teniendo el doble de valor que Toyota cuando la bonanza de ventas en corto y la carnicería bursátil llegaron a su clímax. Esto se debe a que la cuota de mercado de Tesla sigue siendo sólida. Con más de 3,6 millones de vehículos en la carretera, Tesla representa el 20% de todos los vehículos eléctricos de batería, según datos recopilados por Bloomberg. En 2017, la proporción era del 13%. Quién habría imaginado en 2017 que un Tesla Model S alcanzaría el codiciado hito del millón de kilómetros recorridos? Pero ocurrió en 2022 y puede provocar una entrada en el Libro Guinness de los Récords.

“Tesla tiene el producto más emocionante de cualquier empresa en la Tierra, con mucha diferencia”, dijo Musk el 25 de enero después de que la compañía publicara sus resultados trimestrales. ¿Una hipérbole? Seguro, pero es difícil discutir los resultados, que desde luego no gritan “Tesla fracasó”.

- Con la colaboración de Shin Pei y Sebastián Andrés Delgado Moral.

Esta nota no refleja necesariamente la opinión del consejo editorial o de Bloomberg LP y sus propietarios.

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