Las acciones estadounidenses subieron tras dos sesiones de caídas, con protagonismo de semiconductores y expectativas sobre resultados de Tesla, en medio de tensiones aún latentes en Medio Oriente.
La atención de los inversores se mantiene centrada en la ejecución de los proyectos de autonomía, robótica y semiconductores, mientras la capacidad de Tesla para sostener su narrativa de crecimiento continúa siendo el principal eje de valoración.
Se trata de un fuerte cambio de tendencia respecto al cuarto trimestre, cuando los beneficios ajustados cayeron más de un 30% y los ingresos se redujeron alrededor de un 3%.
La iniciativa busca producir 1 teravatio de capacidad informática al año y escalar a niveles que compitan con TSMC. La acción de Intel subió hasta 4,9% tras el anuncio.
El ascenso de la nueva acción al S&P 500 coincide con mejoras en estimaciones de utilidades y un desempeño operativo que ha fortalecido la percepción del mercado.