¿Por qué el impuesto a la renta personal no despega en Latinoamérica?

Si la región no desarrolla mejor el impuesto sobre la renta de personas físicas, priva a los países de un instrumento esencial para asegurar la solvencia de las finanzas públicas, dice la Cepal

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Bloomberg Línea — El impuesto sobre la renta de personas físicas en América Latina y el Caribe alcanzó el 2,1% del PIB, en promedio, al cierre de 2019, de acuerdo con las últimas cifras publicadas por la Cepal. Este nivel aún es “muy inferior” al 8% del PIB recaudado, en promedio, en países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Es así como esta Comisión de Naciones Unidas explica que “en la región predominan los impuestos generales sobre bienes y servicios, a diferencia de lo que muestran los países de la OCDE (donde la recaudación del tributo sobre la renta representa más de un tercio del total)”, de acuerdo con el informe ‘Panorama Fiscal de América Latina y el Caribe 2023′, publicado en los últimos días.

Las cifras comparadas, que tienen un espectro de las últimas tres décadas en la región, señalan que el recaudo promedio de impuestos generales sobre bienes y servicios (dominado por el IVA) pasó del 4,6% del PIB en 1991 al 7,8% del PIB en 2019; mientras que la recaudación de impuestos sobre la renta y las ganancias de capital pasó del 3,2% del PIB en 1991 al 6,0% del PIB en 2019, año en que alcanzó una participación media del 26,6% sobre la recaudación total.

Las cifras aún son bajas...

La Comisión es directa al señalar que tras la crisis económica generada por la pandemia del Covid-19, es el impuesto a la renta a personas el que figura como el de mayor potencial para incrementar los ingresos tributarios de los países, en busca de encontrar una mejor redistribución de los recursos basados en criterios de equidad, en una región de “profundas desigualdades socioeconómicas”.

Es por esto que se precisa que en cuanto a la estructura tributaria de la región, y pese al incremento registrado en las últimas décadas, la recaudación del impuesto sobre la renta de personas físicas sigue siendo el componente menos relevante. “Uno de los principales rasgos distintivos de la tributación en América Latina y el Caribe es, sin duda, la escasa importancia de la imposición sobre la renta de personas físicas”, dice el texto.

Pero, ¿por qué es bajo el rendimiento de este impuesto? El informe señala cuatro causales:

  1. Alivios fiscales elevados (como deducciones personales y exoneraciones de ingresos)
  2. Mínimos no imponibles altos
  3. Bases imponibles reducidas (principalmente los trabajadores asalariados)
  4. Elevados niveles de evasión y elusión fiscal

A esto se suma que en América Latina y el Caribe, más de dos tercios de los ingresos obtenidos del impuesto sobre la renta corresponde a sociedades, mientras que la imposición sobre personas físicas recauda pocos recursos en los países de la región y recae principalmente sobre los trabajadores asalariados.

Aún así, y en términos generales, la recaudación tributaria total de la región pasó del 15,3% al 22,7% del PIB, en promedio, es decir, avanzó unos 7,4 puntos porcentuales del PIB. “Esta fue la región que más aumentó su carga tributaria en términos del PIB durante ese período, lo que, además, permitió reducir la brecha con los países de la OCDE”, se destaca.

¿Cómo fortalecer el impuesto a la renta de personas en LatAm?

Que una región no desarrolle al máximo el tributo sobre la renta a personas físicas, priva a los países de un instrumento impositivo esencial para asegurar la solvencia de las finanzas públicas, mejorar potencialmente la distribución del ingreso y fortalecer la política contracíclica, dice la Cepal.

Es así como la investigación también encontró que el impuesto a la renta a persona, en muchas ocasiones, queda concentrado en personas asalariadas y que, en la mayoría de casos, son objetos de la retención en la fuente y dejando a un lado a los trabajadores independientes y cuenta propia, a quienes se aplican diversos regímenes tributarios simplificados.

Estas son algunas estrategias puntuales para reformar y mejorar el recaudo del impuesto de renta personal propuestos por la Cepal:

  • Un diseño más progresivo del tributo —en cuanto a la cantidad y amplitud de las alícuotas aplicadas, y al tratamiento específico de distintos tipos de renta— puede implicar una mayor complejidad normativa y administrativa, lo que puede repercutir en los niveles de cumplimiento efectivo.
  • La determinación de niveles de exención muy bajos puede favorecer una mayor suficiencia recaudatoria del tributo y, eventualmente, un mayor impacto redistributivo, aunque esto se daría a expensas de la probabilidad de mayores distorsiones de eficiencia asignativa que afecten las decisiones y el comportamiento de los contribuyentes.