Bloomberg Línea — El informe Resistiendo el gobierno de los ricos, publicado por Oxfam el 18 de enero, muestra que las fortunas de los multimillonarios crecieron a un ritmo tres veces mayor que la tasa media anual de los cinco años anteriores desde la elección de Donald Trump en noviembre de 2024.
“Si bien los multimillonarios estadounidenses han experimentado el crecimiento más pronunciado de sus fortunas, los multimillonarios del resto del mundo también han registrado aumentos de dos dígitos”, dice Oxfam.
“Las acciones de la presidencia de Trump —incluida la promoción de la desregulación y el debilitamiento de los acuerdos para aumentar la tributación corporativa— han beneficiado a los más ricos en todo el mundo".
Lo que comprueba este fenómeno es que los superricos no solo están acumulando riqueza que “jamás podrían gastar”, sino que la utilizan para asegurar el poder político y “moldear las reglas” que rigen las economías de las naciones, insiste Oxfam.
La preocupación de esta red de ONG es que la “desigualdad económica desempeña un papel fundamental en la erosión de los derechos y las libertades políticas”, a la par que crea terreno fértil para el aumento del autoritarismo.
“Un estudio exhaustivo analizó 23 episodios de erosión democrática en 22 países”, agrega Oxfam. “Esta erosión democrática incluyó el debilitamiento de los contrapesos institucionales, como el poder judicial o el legislativo; la restricción de las libertades civiles; la manipulación de elecciones; y la normalización de prácticas autoritarias, como la concentración del poder en manos de un líder político”.
Concentración del poder político
El reporte tiene otras interesantes conclusiones, como que los multimillonarios tienen 4.000 veces más probabilidades de ocupar cargos públicos, hecho que, sumado a su músculo financiero y poder mediático, puede permitirles “moldear las normas que rigen nuestra economía y sociedad en su propio beneficio”.
El grupo de ONG independientes reseña que 73 de 2.027 multimillonarios en el planeta ocuparon cargos ejecutivos o legislativos en 2023, es decir, los superricos tienen una probabilidad del 3,6 % de desempeñarse en estos puestos, mientras que un ciudadano común tiene una posibilidad de 0,0009%.
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Rebecca Riddell, líder de Políticas de Justicia Económica en Oxfam América, dice que “el hecho de que los multimillonarios tengan 4.000 veces más probabilidades de ocupar un cargo que otra persona subraya el enorme poder desproporcionado que tienen”.
Esta cifra evidencia que la “pobreza económica de la mayoría tiende a traducirse en pobreza política”, limitando su participación en los espacios de decisión y, además, en la vida pública, según Oxfam.
A ello se suma que las personas más ricas del mundo también concentran el poder de los medios de comunicación, las redes sociales y la inteligencia artificial.
“Más de la mitad de las mayores empresas mediáticas del mundo tienen propietarios multimillonarios, y nueve de las diez principales empresas de redes sociales del mundo están dirigidas por solo seis multimillonarios”, ejemplifica el informe. “Ocho de las diez principales empresas de IA —que se superponen con empresas mediáticas— están dirigidas por multimillonarios”.
Oxfam plantea que los medios de comunicación en manos de multimillonarios “desatienden sistemáticamente los intereses de las personas que viven en la pobreza, de las mujeres y de los grupos racializados”.
Denuncia, por ejemplo, que en América Latina solo el 3% de las personas que aparecen en la cobertura de los medios de comunicación pertenecen a pueblos indígenas, mientras que solo una de cada cinco son mujeres.
Muestra de que los multimillonarios y dueños de empresas sociales pueden llegar más fácil a la política es el hombre más rico del mundo, Elon Musk, quien lideró el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) de los Estados Unidos hasta que su relación con el presidente Donald Trump se diluyó.
Musk aportó más de US$260 millones a la campaña presidencial de Trump en 2024 y lo acompañó a esperar los resultados de las elecciones en Mar-a-Lago, Palm Beach, Florida.
“En 2024, uno de cada seis dólares gastados por todos los candidatos, partidos y comités en Estados Unidos provino de donaciones de tan solo 100 familias multimillonarias”, documenta Oxfam.
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