La casa suiza Breitling marcó un hito en la aviación y la relojería cuando en 1952 lanzó el Navitimer, el reloj con una regla de cálculo circular que permitía a los pilotos hacer cálculos esenciales para el vuelo.
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Décadas más tarde, el Concorde transformó los viajes al reducir drásticamente los tiempos en rutas trasatlánticas. Ahora, la marca presentó el Navitimer B01 Chronograph 43 Tribute to Concorde, un reloj que celebra el legendario avión.
Esta edición limitada reinterpreta parte del diseño del jet y lo integra al modelo insignia de la marca en una versión ideal para los coleccionistas.
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La esfera del reloj llega en un tono azul que remite al color de la estratosfera que podía apreciarse desde los 50.000 pies a lo que solía volar. Las subesferas y la regla de cálculo interior se presentan en tono blanco como una referencia al apodo del Concorde, L’Oiseau Blanc (El Pájaro Blanco).
Con precio de US$10.920, el Navitimer Tribute to Concorde está fabricado en acero inoxidable, con un peso de 97,83 gramos el reloj incorpora el calibre Breitling 01 que brinda una reserva de 70 horas y garantiza precisión certificada y un desempeño pensado para el uso intensivo.
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Su producción se limitó a 593 piezas, un tiraje que hace referencia a los motores turbojet Olympus 593 que impulsaban al avión. La exclusividad de cada ejemplar se registró con las frases “One of 593”, “Tribute to Concorde”, “Jetliner” y “Mach 2 grabadas en el fondo de la caja de zafiro. El diseño remata con una correa de cuero en tono azul que le da un carácter contemporáneo al tiempo que evoca los recorridos ultrarápidos de la legendaria aeronave.
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El Concorde marcó toda una era para la aviación; sin embargo, dejó de volar en 2003 por una combinación de factores como el accidente del vuelo 4590 de Air France en el año 2000, los altos costos de su operación y la caída en la demanda en el tipo de recorridos que ofrecía.