El poder textil de México: la fábrica detrás de millones de camisetas del Mundial 2026

Grupo Martex produjo cinco millones de jerseys que la afición lucirá este Mundial. Bloomberg Línea ofrece un recorrido inédito por la planta donde la pasión futbolera nace entre tecnología, cortes y puntadas.

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La planta de la compañía mexicana Grupo Martex es otro epicentro del Mundial 2026. Lejos de los estadios y del frenesí del torneo, en este complejo industrial se crearon para Adidas cinco millones de camisetas de la Selección Mexicana.

Con tal demanda, podría pensarse que todo depende de la tecnología, pero en el interior del complejo de Irapuato, Guanajuato, se privilegia el oficio, un saber hacer que se ha cultivado en los 90 años de la empresa.

“Las máquinas son rápidas, pero mi gente es más rápida”, dijo Edgar Peña, gerente general de la planta, quien guía al equipo de Bloomberg Línea, el primer medio en adentrarse en un inédito recorrido.

“Esto era un mar verde”, señaló Peña al referirse a la camiseta más reconocible, marcada por elementos prehispánicos. Aún quedan pequeños lotes del jersey apilados junto a tandas de la camiseta blanca, donde los empleados cosen franjas tricolores a gran velocidad.

Durante año y medio, la maquinaria que corta con precisión quirúrgica, dispositivos de sublimado de última generación y una plantilla de 5.000 trabajadores crearon las tres versiones de la camiseta mundialista.

Se impuso un volumen récord de 120.000 camisetas diarias, según su CEO, Santiago Martí. “Un estadio de fútbol guarda 80.000 gentes, estamos hablando que hicimos camisetas para un estadio de fútbol y medio diario”, dijo.

No es casualidad que el grupo tenga esa capacidad. Desde hace cinco mundiales, el calendario de producción gira alrededor del torneo, reflejo de su transformación en 90 años de un pequeño taller de seda en un gigante de manufactura deportiva que produce para marcas como Puma, Umbro y Reebok.

Para Adidas, representa su mayor hub de producción en Latinoamérica. “Se pensaba que prendas de alta calidad y especialidad solo podían hacerse en Asia” señaló Martí.

El ejecutivo destacó las inversiones en tecnología textil, incluyendo maquinaria capaz de transformar PET reciclado en el poliéster 100% reciclado exigido por Adidas, además de investigación para desarrollo de materiales antimicrobianos y de absorción de humedad: “Invertimos constantemente millones de dólares para que, cuando llegue el siguiente Mundial, tengamos mayor capacidad y podamos fabricar más”.

Una celebración del trabajo manual

Dentro de la planta de ocho hectáreas, la tecnología se mezcla con un meticuloso trabajo manual: basta un fragmento de hilo fuera de lugar para que la prenda sea rechazada. Durante el recorrido, dos jóvenes encargadas del control de calidad detectan cualquier omisión al deslizar las manos sobre la playera. Ya empacadas, las playeras pasan por un sensor que detecta restos metálico y otras sustancias.

En la estación de planchado, dos trabajadores eliminan cualquier arruga de las mangas en cuestión de segundos. Dependiendo de la talla, utilizan una base que simula el brazo humano. “Esa no. Si la meto, se deforma”, explicó uno de ellos mientras sostenía una playera infantil.

Martí destacó el proceso de sublimado, que permite lograr diseños de alta calidad. La técnica incluye una verificación cromática realizada con precisión de águila en un laboratorio especializado dentro de la fábrica. Las pruebas someten las prendas a distintos tipos de luz para asegurar que los tonos se mantengan consistentes en toda la producción.

“No cualquiera puede ser evaluador de color”, dijo uno de los ingenieros que lideran el área. “Tienes que estar libre de condiciones como daltonismo”.

Orgullo y cuidado colectivo contra la piratería

Con México como uno de los anfitriones del Mundial 2026, las autoridades han endurecido las medidas contra la mercancía apócrifa del torneo. A finales de marzo, la Secretaría de Economía y el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial informaron sobre 21 operativos nacionales como parte de la “Operación Limpieza”, que aseguró productos pirata valuados en MXN$15,3 millones (US$805.000).

El desarrollo de la playera mundialista implica estrictos acuerdos de confidencialidad. En el recorrido, uno de los empleados advierte que no está permitido fotografiar un nuevo jersey del Real Madrid y con el mismo nivel de secrecía se resguardó el uniforme negro de la Selección Mexicana revelado a inicios de mayo.

“Saben la importancia de este trabajo para evitar que una imagen llegue a la piratería antes”, señaló Martí.

Para el empresario, ese cumplimiento forma parte del orgullo colectivo de participar en la producción. Durante la jornada, pantallas dentro de la planta reproducen un video de Adidas donde un modelo luce la playera blanca de México. “Siempre es bueno que vean su trabajo”, señaló Peña.

Aunque las playeras terminarán en anaqueles de todo el mundo y portan la etiqueta “made in Mexico”, para los trabajadores representan algo más personal. “Al ver la prenda armada es una satisfacción de que esa prenda que fue hecha por nosotros”, apuntó un trabajador.

*Para conocer más sobre estas playeras y otras historias mundialistas sigue el podcast “Voces del Mundial de Norteamérica”, una serie especial de “La Estrategia del Día”.