La Generación Z prefiere no salir con nadie antes que gastar US$250 en una cena y tragos

El costo de las salidas, la inflación y la presión financiera llevan a jóvenes a postergar relaciones y priorizar gastos esenciales en su vida cotidiana.

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Bloomberg — Brett Gaffney tiene un cálculo simple para su vida amorosa: cuando el dinero escasea, el romance puede esperar. El aspirante a actor de 26 años combina turnos en restaurantes, audiciones, apariciones en YouTube y otros trabajos temporales para llegar a fin de mes. Pero si un mes se queda corto de dinero, las citas son el primer gasto que recorta.

“No es que quiera salir menos en citas”, dijo Gaffney, que vive en Los Ángeles. “Es que no puedo comprar cosas que necesito para mi vida diaria”.

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No está solo. Una encuesta de Bank of America Corp. entre estadounidenses de 18 a 29 años encontró que el 51% informó haber gastado US$0 en citas por mes en 2026, mientras que casi una cuarta parte dijo que está retrasando el avance de sus relaciones por su situación financiera —si es que están saliendo con alguien—. Solo el 11% de los jóvenes se describió como “activamente en el mercado”.

A las preocupaciones económicas se suma otra explicación creciente de por qué los jóvenes muestran menos interés en el romance en comparación con generaciones mayores. Con la inflación nuevamente en alza, la Generación Z está alcanzando la independencia financiera, lo que “significa tener que hacer difíciles compensaciones entre salir y tener citas”, dijo Will Smayda, responsable de centros financieros de Bank of America. La encuesta mostró que el 42% vive “al día”, incluyendo el 29% de quienes ganan más de US$100.000 anuales.

A medida que salir se vuelve más caro, cada vez queda fuera del presupuesto. El gasto promedio “total” de una cita, incluyendo arreglo personal y combustible, llegó a US$189 a comienzos de este año, según una encuesta de BMO, un 12,5% más que un año antes. Y eso sin contar suscripciones a apps de citas, clubes de membresía o eventos pagos para solteros.

Gaffney estima que una cena en pareja, incluyendo comida y cócteles, le cuesta alrededor de US$250, frente a US$120 hace solo unos años. En meses ocupados, llega a gastar más de US$800 mensuales. Ahora, con la nafta cerca de US$6 el galón, solo coincide en apps con personas que viven a menos de 20 minutos.

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Un amigo que gana algo menos que él se ha sentido tan abrumado por el costo de salir a cenar y tomar algo que dejó de salir por completo, dijo Gaffney. “No es un problema de confianza. Simplemente dice que no tiene dinero”.

Para algunos miembros de la Generación Z, no es solo una cuestión económica, según la encuesta de Bank of America. Alrededor de un tercio dijo que no está interesado. Sin embargo, eso podría estar más relacionado con las finanzas de lo que reconocen, dijo Hanna Horvath, planificadora financiera certificada que escribe un boletín sobre psicología del dinero.

“Construir una relación y salir en citas es una inversión difícil de cuantificar”, señaló Horvath. “En tiempos de precariedad económica, optimizan su tiempo y su dinero y recurren a cosas que están bajo su control”.

Para Gaffney, eso implica enfocarse en su carrera, invertir temprano para la jubilación y ser selectivo con cómo pasa sus noches. Aún quiere encontrar a alguien con quien compartir su vida algún día. Pero hoy prefiere salir con amigos antes que gastar cientos de dólares en una primera cita incierta.

“Con mis amigos, al menos sé que la voy a pasar bien”, dijo.

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