Luego de años de estancamiento, el mercado de lujo está comenzando a estabilizarse y crecerá entre 2% y 4% este 2026, según Bain & Company. Un reciente informe de la consultora atribuye el crecimiento a una recuperación en Estados Unidos y China, un mercado clave para el sector.
El repunte llega tras un periodo marcado por la volatilidad económica, las tensiones geopolíticas y cambios culturales que han modificado los hábitos de consumo de los clientes.
Por ejemplo, el reporte destaca que el consumo de experiencias de lujo crece más rápido que los bienes tangibles. Las proyecciones estiman que el gasto global en lujo en 2026 alcanzará entre €1.440 y €1.470 mil millones, equivalentes a unos US$1.550 y US$1.590 mil millones, según el tipo de cambio del 25 de junio.
“El mercado del lujo se está estabilizando, pero esto no es un regreso al ritmo anterior, sino la aparición de uno nuevo”, señaló Claudia D’Arpizio, socia sénior de Bain & Company. Además, los consumidores “están avanzando hacia una nueva relación con él, definida por el significado y no solo por el producto”, de acuerdo con la líder global de la práctica de Moda y Lujo de la firma.
La nueva era de la IA y el mercado de segunda mano
De acuerdo con D’Arpizio, en este nuevo capítulo destacarán las marcas que se reinventen constantemente y que puedan conectar tanto con los clientes como con ecosistemas impulsados por la IA.
El informe destacó que dicha tecnología está cambiando la experiencia de compra y la mitad de los consumidores ya usa la IA para descubrir y adquirir productos de lujo. “Cerca de uno de cada cuatro la usa para descubrir marcas y productos, mientras que dos de cada tres la emplean para comparar opciones”, indicó el reporte.
Ante ese panorama, las marcas que no desarrollan una presencia “nativa en IA” podrían rezagarse, pues mediante ella se validan las decisiones de compra.
El informe destacó el ascenso del mercado secundario dentro de los hábitos de consumo. “La mitad de los compradores de lujo ahora consulta el mercado de segunda mano antes de comprar productos nuevos”, señaló Bain.
Un ejemplo es la popularidad de bolsos vintage, cuyas búsquedas se han duplicado interanualmente, de acuerdo con el reporte.