Buenos Aires — Alberto Ades cree que la Argentina va hacia un peso estructuralmente fuerte, pero que, en la transición, un tipo de cambio real más alto ayudaría a varios sectores de la economía.
De las tres vías para robustecer la competitividad de la moneda, dos parecen estar cerradas en un año electoral, mientras que la tercera alternativa será más lenta, a través de nuevas reformas en un hipotético segundo mandato de Javier Milei, argumentó.
“El camino más probable es que sigan haciendo reformas en un segundo mandato”, afirmó en el podcast The Argentina Brief.
Ades, que construyó buena parte de su carrera realizando modelos de tipos de cambio de emergentes en Goldman Sachs, Citi y Bank of America, comentó que habló del tipo de cambio en su reciente reunión con el gabinete de Milei.
La primera opción para lograr un peso más competitivo, de forma “benigna”, sería ampliar el superávit fiscal y comprar dólares con ese excedente. “Año electoral, muy difícil. Olvídense”, dijo, en referencia al 2027.
La segunda sería la que la Argentina siempre eligió, devaluar. “Le decís a [presidente del Banco Central (BCRA)] Bausili que en vez de comprar a ARS$1.550 compre a ARS$1.800 o ARS$2.000. Eso se va a precios en un instante. No es solución”.
Quedaría entonces la tercera, que para Ades sería “quedarse quietos y seguir con las reformas que están haciendo [el ministro de Desregulación Federico] Sturzenegger y otros para mejorar la productividad”, con una profunda reforma tributaria como la más importante.
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Un dólar más barato para la transición
Ades matizó el debate que abrió en las últimas semanas a raíz de sus comentarios sobre el dólar en la Argentina. “Mi punto no es que el tipo de cambio esté sobrevaluado, sino que en la transición hacia ese nuevo equilibrio de largo plazo, más exitoso, ayudaría tener un tipo de cambio real más barato”, explicó.
Si el programa funciona, con presupuesto equilibrado, inflación baja y una economía abierta, “la Argentina va a ser cara en dólares” y el nivel actual “está bien”.
Un peso más débil ayudaría a los sectores expuestos a la competencia externa, al turismo receptivo y al sector inmobiliario.
También marcó por qué es tan difícil lograrlo. Todo país que desinfló su economía vivió la misma apreciación real, y los sectores que la Argentina está liberando, energía, minería y agro, son exportadores. Ese flujo de ventas al exterior generará un mayor ingreso de dólares que apreciará el tipo de cambio.
De todas formas, Ades resaltó que sin las compras del Banco Central (BCRA) en el primer semestre, “el tipo de cambio estaría mucho más bajo” que los ARS$1.500 o ARS$1.550 actuales. “Hicieron bien en acumular US$15.000 millones”, dijo.
El Gobierno, según el economista de Harvard, mira el tipo de cambio real de largo plazo y sostiene que a ARS$1.550 la economía ya es otra. “Es una discusión muy válida. Y no hay una solución clara”.
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Qué pasó en el gabinete y el desayuno con Milei
La invitación al gabinete no fue para discutir el programa económico, según subrayó Ades. Llegó después de una charla ante unos 200 o 300 estudiantes en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, previo a un desayuno con el presidente Javier Milei.
La presentación a los ministros fue sobre cómo cambiaron las tendencias globales desde 2021 y 2022 en tres precios, el del dinero, el de la energía y el de la defensa.
Su mensaje central fue que la Argentina “probablemente nunca estuvo tan bien posicionada para aprovechar un entorno global desde la Segunda Guerra Mundial”.
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En esa línea, citó un presupuesto casi equilibrado, una cuenta corriente cerca del equilibrio, superávit energético y una alianza con Estados Unidos que en 2025 rindió el swap de US$20.000 millones. E hizo una comparación con el 2017, cuando los déficits gemelos rondaban 6% del PBI.
Sobre la ausencia de Luis Caputo en esa reunión, que alimentó versiones de tensión, Ades dijo que “algunos malinterpretaron y algunos tuvieron mala intención” en los comentarios que hicieron al respecto.
Dijo que se lleva “muy bien” con el ministro y es amigo de varios integrantes del equipo económico. Tiene diferencias, “como pasa dentro del propio equipo”, pero se considera “un gran defensor de lo que están haciendo”.
Una elección con Milei como favorito
Ades ve riesgo electoral a raíz de las cifras de empleo, entre otros factores económicos, pero cree que “es la elección de Milei para perder”. Una fórmula asociada al fracaso del kirchnerismo, sea Kicillof, Massa o Máximo Kirchner, “tiene un techo muy claro”, en su consideración.
Y a Ades le cuesta imaginar la aparición en escena de un líder centrista, creíble y carismático que pueda competir. Aun así, “un año en la Argentina es una eternidad”.
El riesgo es real para los sectores que sufren el dólar, como la construcción y la industria, aunque el desempleo subió “muy marginalmente”.
Ades describió un país partido, con el malhumor concentrado en Buenos Aires y su conurbano, donde Axel Kicillof mide 30% a 40%, y un boom en provincias del norte y el oeste donde el gobernador bonaerense apenas llega a 12% o 13%.
A diferencia de Brasil, Chile o Uruguay, en la Argentina todavía “no se puede dar por sentado” que la política fiscal y monetaria sea responsable gane quien gane, y cada vez que la oposición promete equilibrio fiscal “con un pero”, pierde credibilidad.