Bloomberg — Argentina pagará US$912 millones que adeuda al Fondo Monetario Internacional (FMI) la próxima semana, mientras trata de renegociar el acuerdo por 44.000 millones de dólares que mantiene con el país, según el ministro de Economía, Luis Caputo.
En su primera entrevista desde que asumió el cargo esta semana, Caputo dijo que la administración del presidente Javier Milei honrará el próximo reembolso a pesar de repetir en ocasiones anteriores que “no hay más dinero”. No dio detalles sobre los cambios que el Gobierno querría introducir en el programa del FMI, ni dijo de dónde saldrán los fondos para hacer frente al reembolso del 21 de diciembre.
“Estamos reformulando el acuerdo que ya se había estrellado”, dijo Caputo a un canal de televisión local el miércoles. “Vamos a pagar el vencimiento del FMI”.
Fueron los primeros comentarios de Caputo desde que dio a conocer los planes económicos iniciales de la nueva administración, que incluyen una devaluación masiva de la moneda y una serie de recortes del gasto destinados a eliminar el déficit fiscal primario el año próximo.
La Directora Gerente del FMI, Kristalina Georgieva, declaró que la entidad crediticia, con sede en Washington, apoya las “medidas decisivas” propuestas por la administración de Milei. El gobierno espera pagar al FMI con fondos del banco de desarrollo de América Latina conocido como CAF, según altos funcionarios del gobierno.
Los inversores también acogieron favorablemente las medidas de Caputo, consideradas necesarias desde hace tiempo en Argentina. Los bonos en dólares de la nación subieron a máximos de dos años, mientras que el tipo de cambio paralelo se mantuvo estable el miércoles, permitiendo que la brecha con el tipo oficial se redujera significativamente.
Caputo dijo que el mercado entendió lo que describió como un plan ortodoxo de estabilización, y calificó su reacción positiva de “voto de confianza”.
Con el fin de reducir drásticamente el déficit fiscal, Caputo dijo que Argentina recortará gradualmente los subsidios a la energía y el transporte a partir de febrero o marzo, ya que el Gobierno pretende eliminar las distorsiones económicas que alimentan la inflación. La eliminación de los subsidios llevará varios años, añadió.
Caputo no descartó la posibilidad de que se produzcan disturbios sociales por las nuevas medidas, pero aseguró que la administración de Milei está preparada para hacer frente a quienes se resistan a ellas.
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