Caputo, en la Bolsa de Rosario: “No tengan ninguna duda que las retenciones van a ir a cero”

El ministro de Economía argentino anticipa un horizonte de baja de aranceles sobre las ventas al exterior, pero explicó que no puede hacerlo en la medida que comprometan el superávit fiscal.

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Buenos Aires — Luis Caputo anticipó este miércoles un horizonte de baja de retenciones para las exportaciones del agro argentino, aunque explicó que solo podrá avanzar en esa dirección en la medida que no comprometan el superávit fiscal.

Al participar de un encuentro organizado pro la Bolsa de Comercio de Rosario, el ministro de Economía dijo que le “encantaría bajar las retenciones a cero mañana”, pero aclaró que no puede hacerlo más allá de los beneficios de mediano plazo porque en el “cortísimo plazo va a generar déficit”.

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Durante su exposición, Caputo graficó que la falta de confianza que todavía genera el país, tras décadas de “macanas”, han llevado a que los policy makers no cuenten hoy con las mismas herramientas que tiene un funcionario de un país desarrollado. Y para ejemplificarlo, explicó: “Me encantaría bajar las retenciones a cero mañana. Pero no puedo hacerlo, porque si bien estoy seguro que en el mediano plazo va a redundar en mejoras para el país, en el cortísimo plazo va a generar déficit fiscal”.

Eso, a su vez, minaría aún más la confianza dado que sería interpretado como que “Argentina volvió a las andadas”, provocando a su vez la expectativa de un regreso de Cristina Kirchner. Eso, dijo, generaría una retracción que haría que la economía deje de crecer, que se recaude menos y redunde en mayor déficit.

Pese a ello, agregó: “No tengan ninguna duda que las retenciones van a ir a cero. Ya les hemos demostrado el compromiso que tenemos con el campo y el campo nos ha demostrado con creces la reacción que tienen cuando uno le da los incentivos adecuados”.

En septiembre del año pasado, el gobierno de Javier Milei eliminó de manera transitoria las retenciones para el agro con el objetivo de sumar unos US$7.000 millones para hacer frente a la frenética demanda de divisas en la antesala electoral. Exportadores tardaron apenas 72 horas en agotar el cupo.

En diciembre, superados los comicios y luego del respaldo electoral cosechado en las urnas, el equipo económico volvió a dar un paso en esa dirección. Redujo los derechos de exportación a la soja, trigo, maíz, girasol y otros granos en busca de mejorar la competitividad del campo, responsable del 60% de las exportaciones del país.

Las alícuotas implicaron recortes para la soja (de 26% a 24%) y sus subproductos (24,5% a 22,5%), el trigo y la cebada (de 9,5% a 7,5%), el maíz y el sorgo (de 9,5% a 8,5%) y el girasol (de 5,5% a 4,5%).

Tras aquella decisión, Caputo había reiterado que eliminar las retenciones ha sido siempre una prioridad para la actual gestión. “Seguiremos haciendo todo lo posible por alcanzar este objetivo lo antes posible”, escribió en su cuenta de X, agregando que el Gobierno continuará avanzando en esa línea “en la medida que las condiciones macroeconómicas así lo permitan”.

Durante su exposición este miércoles, Caputo hizo hincapié en que “las macanas” del pasado aún pesan sobre el país y señaló que “no son gratis, por eso los países no las hacen”.

No obstante, dijo que este Gobierno terminó con el déficit fiscal en un mes y con la emisión monetaria en seis meses. En esa línea, marcó que “se está reduciendo la inflación al mismo tiempo que la economía crece, y hay estabilidad del tipo de cambio”. Todo ello, añadió, “es fruto de un presidente comprometido con un cambio que implica un programa económico serio”.

Al respecto, el titular de la cartera de Hacienda dijo que “este es un Gobierno que vino a cambiar la historia económica argentina y lo está haciendo”. Y recordó que al inicio de la gestión, la Administración Milei identificó que “la raíz del problema ha sido esencialmente fiscal”.

De los últimos 124 años, en el 90% tuvimos déficit fiscal. Y la política siempre se las ingenió para hacerle creer a la gente que el problema era la inflación, el dólar o la deuda. Cuando ignoras cuál es la raíz del problema, no lo atacas. En cambio, se atacaba a las consecuencias. Y no prestarles atención a los datos te lleva a tomar decisiones equivocadas”, expresó.