Buenos Aires — El acuerdo de Comercio Recíproco e Inversión (ARTI) firmado entre Argentina y Estados Unidos en febrero abre nuevas oportunidades para distintos sectores productivos del país, aunque también introduce desafíos para algunas actividades industriales. Un informe de la Fundación Mediterránea, analiza cómo podrían distribuirse esos impactos según la región y la estructura productiva local.
Estados Unidos es actualmente el tercer socio comercial de Argentina, detrás de Brasil y China. En 2025, las exportaciones argentinas hacia ese mercado superaron los US$8.300 millones, con un crecimiento interanual de 29% y un superávit comercial cercano a US$1.600 millones.
Impacto por región y por sector
El análisis de Fundación Mediterránea, firmado por su economista jefe, Gerardo Alonso Schwarz, identifica impactos diferenciados según la región del país.
- En el noroeste argentino (NOA), que incluye a Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca y Santiago del Estero, el principal efecto se concentraría en la minería de litio y cobre y en proyectos de energía solar. Estos sectores aparecen entre los prioritarios para la atracción de inversiones. A su vez, productos agroindustriales como el limón tucumano podrían beneficiarse de la reducción de aranceles.
- En el noreste (NEA), integrado por Misiones, Corrientes, Chaco y Formosa, el impacto se concentraría principalmente en la agroindustria y el sector forestal. Productos como madera, carne bovina y té podrían ingresar al mercado estadounidense con menores barreras comerciales.
- La región Centro —Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos— presenta una matriz productiva más diversificada. Allí, el acuerdo podría impulsar exportaciones agroindustriales, especialmente de carne vacuna, mientras que el capítulo vinculado a servicios digitales y equipamiento tecnológico introduce mayor previsibilidad para empresas tecnológicas radicadas en esos distritos.
- En Cuyo (Mendoza, San Juan y San Luis), el informe destaca oportunidades en minería metalífera y en productos agroindustriales. Minerales como el cobre, junto con bienes industriales y el vino, podrían acceder al mercado estadounidense con arancel cero.
- En la Patagonia (Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego), el impacto se vincula principalmente con inversiones en energía e infraestructura asociada a recursos naturales. También se prevén beneficios arancelarios para combustibles minerales, productos pesqueros, lana y otros bienes primarios.
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Desafíos
Fundación Mediterránea aclara que el acuerdo también plantea desafíos para algunos sectores. Argentina eliminará licencias no automáticas para el ingreso de productos avícolas y porcinos provenientes de Estados Unidos, lo que podría aumentar la competencia para los productores locales.
El informe también menciona un factor externo que podría alterar el escenario en el corto plazo. El 20 de febrero, el gobierno estadounidense activó la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, que habilita la aplicación temporal de aranceles globales del 15% durante un período máximo de 150 días.
La medida alcanza a la mayoría de los productos, aunque excluye algunos considerados estratégicos, como minerales críticos, energía, insumos médicos y determinados bienes tecnológicos. Otros productos que el acuerdo busca favorecer —entre ellos madera, vinos, miel, aceites vegetales y cítricos— quedarían temporalmente alcanzados por esos aranceles.
Según el informe, al tratarse de una disposición transitoria, el acuerdo podría desplegar plenamente sus efectos una vez finalizado ese período o tras eventuales decisiones del Congreso estadounidense. Mientras tanto, el alcance de los beneficios dependerá de la evolución de la política comercial en Estados Unidos y del proceso de ratificación legislativa en Argentina.
Pilares del acuerdo
El reporte menciona que uno de los pilares del acuerdo es la eliminación de aranceles para 1.675 posiciones arancelarias de productos argentinos en el mercado estadounidense. Esto incluye manufacturas y bienes agroindustriales, lo que amplía el acceso de distintos sectores exportadores. A su vez, Argentina reducirá a cero los aranceles para 221 productos provenientes de Estados Unidos, principalmente maquinaria, bienes de capital y autopartes.
“Entre los sectores con mayor potencial de expansión aparece la carne vacuna”, subraya el estudio. El acuerdo amplía el cupo de exportación hacia Estados Unidos de 20.000 a 100.000 toneladas anuales, lo que podría fortalecer la presencia del producto argentino en ese mercado.
“La minería y la energía también figuran entre las actividades con mayores perspectivas de crecimiento, impulsadas por el capítulo de inversiones del acuerdo", según destaca Fundación Mediterránea. En relación a esto último, repasa que el marco incluye mecanismos de protección para el capital extranjero y reglas para la resolución de controversias, lo que, según el informe, podría facilitar el financiamiento de proyectos de largo plazo, especialmente en recursos naturales estratégicos.